La gestión de los incendios forestales, de modo que sea compatible con los valores ecológicos y sociales, es un desafío importante que crece con el aumento de las poblaciones humanas y el aumento previsto de la actividad de incendios sustentada por el calentamiento global.

Si bien se han investigado los controles interconectados de los regímenes de incendios, incluida la dinámica de la vegetación, las condiciones climáticas, la topografía y los patrones de ignición, se suele pasar por alto la influencia de los animales.

Influencia en la dinámica de la vegetación

Comprender cómo los animales afectan los regímenes de incendios requiere investigar el conjunto completo de mecanismos a través de los cuales los animales podrían influir en el fuego.

Dada la influencia de los animales en la dinámica de la vegetación en muchos ecosistemas, investigadores de la Universidad de Australia evaluaron los efectos y la incidencia que los animales sobre el fuego.

Contar con una mejor comprensión de los factores que regulan los regímenes de incendios, incluidos los animales, es de importancia crítica.

Los animales que comen plantas pueden parecer una forma obvia de suprimir el fuego, y los humanos ya se aprovechan del enorme apetito de cabras, ciervos y vacas para reducir el combustible disponible para posibles incendios forestales.

Cuando se trata animales de pastoreo, es importante considerar qué especies de plantas están comiendo. Muchas de las cosas que hacen que una planta sea buena para comer son las mismas que hacen que sea difícil quemar. Cuando se eliminan todas las plantas nutritivas y sabrosas, las que quedan tienden a ser más secas y más inflamables.

Está muy claro que cuando se usan estratégicamente, y en los ecosistemas correctos, los mamíferos como las cabras y el ganado pueden tener fuertes efectos de supresión de incendios, pero también hay casos en los que realmente hacen lo contrario y aumentan el riesgo de incendios severos.

Menos obvios

Pero puede haber otros animales menos obvios que también podrían usarse en defensa contra incendios. Algunos en los que no necesariamente pensamos son los insectos que, al alimentarse de las hojas, estimulan la producción de químicos defensivos en las plantas, cambiando la inflamabilidad de sus hojas.

Es probable que otros tipos de insectos desempeñen un papel importante en la eliminación de las hojas muertas del suelo del bosque y, en algunos casos, incluso pueden proporcionar refugio a otros animales del fuego.

La gestión de los incendios forestales de modo que sea compatible con los valores ecológicos y sociales es un desafío importante.

Otros animales pueden influir en la propagación del fuego cambiando la disposición de las plantas o los materiales vegetales muertos dentro de su hábitat. Por ejemplo, las aves de malleefowl juntan las hojas muertas en pilas para incubar sus huevos, ayudando a despejar el suelo de la hojarasca.

Los animales más grandes, como los elefantes, pueden pisotear las plantas para formar amplios corredores entre el follaje, creando brechas en el combustible que pueden ser realmente importantes para controlar la propagación del fuego; las huellas de estos animales pueden actuar como mini caminos que interrumpen y favorecen la extinción del frente de fuego.

Los cambios en los regímenes de incendios pueden influir en las emisiones de gases de efecto invernadero, en la salud y seguridad humana, así como en la biodiversidad y los ecosistemas. Por lo tanto, contar con una mejor comprensión de los factores que regulan los regímenes de incendios, incluidos los animales, es de importancia crítica.

Referencia: Animals as Agents in Fire Regimes. Trends in Ecology & Evolution, 2020. https://doi.org/10.1016/j.tree.2020.01.002