Las situaciones que involucraron malos olores son muy difíciles de olvidar, como señaló un estudio publicado meses atrás. Pero una investigación publicada posteriormente reveló que los aromas agradables pueden ser estimulantes al nivel de mejorar el aprendizaje, por lo que son muy recomendados para los estudiantes.

Ahora un nuevo documento publicado en la revista Current Biology presenta nueva evidencia de la utilidad de los aromas en los procesos cognitivos, no solo referentes al aprendizaje, sino concretamente a la formación de recuerdos, en combinación con el sueño.

Los investigadores de la Universidad de Tel Aviv (TAU) y el Instituto de Ciencias Weizmann proponen un método innovador basado en un aroma colocado justo en una de las fosas nasales para evocar la memoria durante el sueño.

Del hipocampo a la neocorteza

Ella Bar, estudiante de doctorado en TAU y el Instituto de Ciencias Weizmann y líder de la investigación, estaba al tanto de que durante el sueño se consolidan los recuerdos en nuestro cerebro.

Para que la memoria persista a largo plazo, la información pasa gradualmente del hipocampo, una región del cerebro que sirve como un recipiente temporal de los nuevos recuerdos, a la neocorteza, como hemos explicado en otras oportunidades. Sin embargo, aún no se sabe mucho sobre los mecanismos detrás de este transporte de información.

Los recuerdos asociados a la izquierda se almacenan a la derecha

Para desarrollar el nuevo método, los investigadores partieron de que los recuerdos asociados a ubicaciones en el lado izquierdo de una persona se almacenan principalmente en el hemisferio cerebral derecho, y viceversa.

woman sitting on white bed holding flower
Tras despertar, los participantes recordaron mejor las palabras presentadas en el lado en el que también fueron expuestos al aroma de las rosas.

Reunieron a un grupo de participantes a los que expusieron al aroma de una rosa y luego les pidieron que recordaran la ubicación de las palabras presentadas en el lado izquierdo o derecho de la pantalla de su computadora.

Tras aplicar para dicha evaluación, los voluntarios procedieron a tomar una siesta en el laboratorio, momento en el cual los investigadores los expusieron nuevamente al aroma de las rosas, pero esta vez en una sola fosa nasal. Entonces registraron la actividad cerebral mientras dormían con electroencefalografía (EEG).

Con el “suministro de olor unilateral”, los investigadores buscaban reactivar y aumentar los recuerdos específicos que, de acuerdo con la premisa ya planteada, se almacenan en un hemisferio cerebral específico.

Y al observar las mediciones realizadas, notaron que esta segunda exposición al olor unilateral produjo diferentes ondas de sueño en los dos hemisferios cerebrales. El hemisferio que coincidía con el lado en que suministró el aroma mostró mejores firmas eléctricas de consolidación de la memoria durante el sueño.

Exposición unilateral a aromas mejora la memoria

Cuando despertaron, los participantes debieron completar una segunda prueba de memoria sobre las palabras a las que habían estado expuestos antes de quedarse dormidos en el laboratorio. Esta constituyó la evaluación más importante, ya que por medio de esta esperaban constatar los efectos de la exposición a los aromas.

Y el resultado fue realmente impactante: “La memoria de los sujetos fue significativamente mejor para las palabras presentadas del lado afectado por el olfato que la memoria de las palabras presentadas del otro lado”, según indicó Bar.

“Al utilizar la organización especial de las vías olfativas, los recuerdos pueden manipularse de manera local en un lado del cerebro. Nuestro hallazgo demuestra que la consolidación de la memoria probablemente implica un ‘diálogo’ nocturno entre el hipocampo y regiones específicas de la corteza cerebral”.

El equipo se ha referido a este como un nuevo método que, más allá de promover la comprensión científica de los procesos involucrados en la formación de recuerdos durante el sueño, se espera que tenga aplicaciones clínicas.

Por ejemplo, para las personas que sufren trastornos de estrés postraumático, que experimentan una mayor actividad en el hemisferio cerebral derecho al recordar el trauma, este método puede ayudar a reducir el estrés emocional.

Referencia:

New sleep method strengthens brain’s ability to retain memories. https://www.eurekalert.org/pub_releases/2020-03/afot-nsm030520.php