Los problemas de salud relacionados con la nutrición, como la obesidad, afectan negativamente la calidad de vida de manera directa e indirecta. Para preservar, mantener y mejorar la calidad de vida, la ingesta nutricional debe ser suficiente y equilibrada.

El principio del aumento de peso es simple: se produce cuando la ingesta de energía excede el gasto energético. Sin embargo, el sobrepeso y la obesidad son claramente el resultado de un conjunto complejo de interacciones entre factores genéticos, conductuales y ambientales, incluyendo la dieta y el nivel de actividad física.

Perder peso y mantenerlo

Si bien se han ofrecido cientos –si no miles– de estrategias, dietas, pociones y dispositivos para bajar de peso, la etiología multifactorial del sobrepeso desafía a los profesionales e investigadores a identificar estrategias permanentes y efectivas para la pérdida de peso y su mantenimiento.

Se estima que el porcentaje de individuos que pierden peso y mantienen con éxito tal pérdida es tan pequeño como del 1 al 3 por ciento.

Para combatir cualquier pérdida de peso sustancial, el cuerpo incrementa el apetito y reduce la cantidad de calorías que quema.

La evidencia muestra que la genética juega un papel en la etiología del sobrepeso y la obesidad; sin embargo, el aspecto genético no puede explicar el aumento del sobrepeso observado en la población en las últimas décadas.

Más bien, hay factores conductuales y ambientales que conspiran para inducir a las personas a realizar muy poca actividad física y comer demasiado en relación con su gasto de energía. Son estos factores los objetivos de las estrategias de control de peso.

En este sentido, los expertos en salud señalan que la pérdida de peso no debería ser la motivación principal detrás de los cambios saludables en el estilo de vida.

La biología se opone

Las personas que intentan perder peso por su cuenta frecuentemente informan que abandonan sus esfuerzos debido a la frustración con la cantidad o tasa de pérdida de peso. Un importante número de investigaciones muestran que más del 95 por ciento de aquellos que lograron algún tipo de pérdida de peso significativa lo vuelven a recuperar, incluso más, en un par de años.

La sombría perspectiva que abriga la pérdida de peso se debe a que la biología lucha contra ella, y lo hace de manera muy efectiva. A medida que aumentamos de peso, la biología de nuestro cuerpo cambia, asume y defiende ese mayor peso corporal como la nueva normalidad.

Perder peso no debe ser la causa, sino más bien una consecuencia de un estilo de vida saludable.

Para ello, el cerebro tiene una serie de “trucos” a su disposición que usa con ese único propósito, comenzando por aumentar el apetito e incrementar la sensibilidad del gusto y el olfato.

La siguiente estrategia que utiliza el cuerpo para combatir cualquier pérdida de peso sustancial es reducir la cantidad de calorías que quema, y si eso no fuera suficiente, ante la reducción de calorías, el cuerpo se vuelve más eficiente en el uso del combustible, reduciendo el consumo de calorías durante la actividad física.

Cuando tenemos más apetito y quemamos menos calorías, combinado a factores genéticos y al hecho de que la mayoría de nosotros tenemos una limitada de fuerza de voluntad, sin importar qué programa de ejercicio sigas o qué dieta implementes, tu cuerpo querrá recuperar esas calorías.

Sin embargo, esto no debe ser visto como un mal augurio para aquellas personas que se preocupan por mantener un peso saludable. La pérdida de peso no debe ser la causa, sino más bien una consecuencia de un estilo de vida saludable sustentado en dos pilares: una dieta equilibrada y la práctica regular de actividad física.

Referencias:

A New Look at the Science of Weight Control: How Acceptance and Commitment Strategies Can Address the Challenge of Self-Regulation. Appetite, 2015. https:// doi.org/10.1016/j.appet.2014.10.004

Weight loss maintenance: A review on dietary related strategies. Journal of Research in Medical Science, 2014. https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pmc/articles/PMC4061651/

Regulation of Dietary Habits: The effect of losing weight on quality of life. Pakistan Journal of Medical Science, 2018. https:// doi.org/10.12669/pjms.345.15667