El café es una de las bebidas preferidas en todo el mundo, no solo por su sabor y aroma exquisitos, sino también por sus efectos estimulantes sobre la actividad cerebral. Sobre los escritorios de la mayoría de las oficinas no puede faltar al menos una taza para tomar el café al inicio de la mañana o a mitad de la tarde para poder, ni mucho menos entre los recursos de los estudiantes universitarios en época de exámenes.

Y es que la cafeína, la sustancia psicoactiva a la cual debe sus conocidos efectos, es muy eficiente a la hora de aumentar la capacidad de concentración y de resolución de problemas entre sus catadores.

Sin embargo, no todo es bueno en torno a su consumo. El exceso de cafeína ha sido relacionado con dolores de cabeza y migraña, y si estamos en medio de una situación que requiere que seamos productivos, el efecto puede ser contraproducente, intensificando el estado de alerta.

De hecho, una nueva investigación publicada en la revista Consciousness and Cognition revela que a pesar de que la cafeína proporciona beneficios cognitivos como el aumento del estado de alerta, vigilancia, enfoque y rendimiento motor mejorados, esta tiene efectos nulos sobre la creatividad.

200 mg de cafeína favorecen el pensamiento convergente

Un equipo de investigadores de la Universidad de Arkansas reunió 80 voluntarios que tomaron una píldora de cafeína de 200 mg, la cual equivaldría a una taza de café fuerte, o un placebo. Luego de ello, evaluaron aspectos como el pensamiento convergente y divergente, memoria de trabajo e incluso el estado de ánimo.

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La cafeína favorece el pensamiento convergente, más no tiene efecto sobre el pensamiento divergente.

En su documento, los autores definen el pensamiento convergente como la búsqueda de una solución específica a un problema, la búsqueda de la respuesta correcta. Mientras que el pensamiento divergente lo relacionaron con la generación de ideas que involucran respuestas aptas, novedosas o interesantes.

Al analizar los resultados, observaron que los 200 mg de cafeína administrados a los participantes mejoraron el pensamiento convergente, pero no hubo impacto significativo sobre el pensamiento divergente. Ni siquiera afectó significativamente la memoria de trabajo, aunque es necesario resaltar que los sujetos informaron una mejoría en su estado de ánimo: tras consumir cafeína se sintieron menos tristes.

“Los 200 mg mejoraron significativamente la resolución de problemas, pero no tuvieron efecto en el pensamiento creativo. Tampoco lo empeoró, así que sigue bebiendo tu café; no interferirá con estas habilidades”.

El café es uno de los productos con cafeína más populares, pero no es el único. Las bebidas energéticas tienen también una alta demanda a nivel mundial, aunque se ha advertido de los efectos perjudiciales que pueden tener sobre la salud más allá de los beneficios difundidos por las campañas de marketing. El té verde también es rico en cafeína, y junto con el café constituye fuentes más equilibradas de la sustancia, aunque no se recomienda tomar muchas tazas al día.

Referencia:

Percolating ideas: The effects of caffeine on creative thinking and problem solving. https://www.sciencedirect.com/science/article/abs/pii/S1053810019303435?via%3Dihub