Los análisis revelaron que los niveles del biomarcador para la inflamación estaban vinculados a la función cognitiva.

Cuando se habla de presión arterial alta o hipertensión, de inmediato pensamos en problemas cardiovasculares. Sin embargo, esta puede afectar otros aspectos importantes de la salud humana: arterias, riñones, función sexual, e incluso el funcionamiento cognitivo.

Esto es de especial atención en adultos mayores, pues la interrupción del flujo sanguíneo al cerebro, así como los derrames cerebrales, los ataques cardíacos y la movilidad reducida, pueden dar lugar a un deterioro cognitivo más acentuado, y un equipo de investigadores de la Universidad Northwestern-Tel Aviv ha encontrado evidencia de ello.

Siguiendo la presión arterial durante más de 30 años

El artículo publicado en la revista Circulation de la American Heart Association indica que los investigadores usaron información de unos 200 adultos jóvenes con una edad promedio de 24 años al comienzo de un estudio que duró más de 30 años.

En la última etapa del seguimiento, evaluaron la marcha utilizando una esterilla instrumentada, la función cognitiva por medio de pruebas neuropsicológicas y el nivel de intensidad de la materia blanca en el cerebro mediante resonancias magnéticas.

Fue así como descubrieron que la acumulación de la presión arterial alta a lo largo de los años estaba relacionada con una velocidad al caminar mucho más lenta, una longitud de paso más pequeña y una mayor variabilidad de la marcha, según indica el profesor Jeffrey Hausdorff de la Facultad de Medicina Sackler de TAU.

Deterioro cognitivo a mediana edad

Pero también notaron que la presión arterial acumulada más alta también guardaba relación con un rendimiento cognitivo más bajo en los dominios de función ejecutiva, de memoria y de manera global en la mediana edad (aproximadamente a los 56 años).

“Descubrimos que los efectos nocivos de la presión arterial elevada en la estructura y función del cerebro comienzan en la edad adulta temprana. Esto demuestra la necesidad de medidas preventivas de la presión arterial alta incluso a esta temprana edad”.

Ya en el pasado se había vinculado la marcha deficiente y la función cognitiva entre los adultos mayores con resultados adversos para la salud como el deterioro cognitivo, la demencia, las caídas y la muerte.

Pero estos hallazgos demuestran que la presión arterial, incluso cuando se encuentra en niveles por debajo del umbral de hipertensión, puede tener implicaciones significativas sobre la salud con la acumulación a través de los años. Tenemos pues una razón más para procurar hábitos que nos permitan mantenerla en los niveles adecuados.

Referencia:

Cumulative Blood Pressure Exposure During Young Adulthood and Mobility and Cognitive Function in Midlife. https://www.ahajournals.org/doi/10.1161/CIRCULATIONAHA.119.042502