Los datos más recientes revelan que el coronavirus SARS-CoV-2 ha contagiado a más de 100 personas en los Estados Unidos. Y aunque la situación no ha sido tan alarmante como en Italia o Irán, un hallazgo reciente sugiere que podría haber más infectados de los que se pensaba.

Los investigadores han examinado el genoma de dos infecciones causadas por coronavirus en el estado de Washington encontrando similitudes que sugieren que el virus pudo haber estado propagándose en el estado durante varias semanas.

El primer caso de COVID-19 confirmado en Estados Unidos tuvo lugar en Washington el pasado 20 de enero. Sin embargo, un caso confirmado el viernes en un adolescente probablemente descendió del primer caso ya citado, según indican los expertos en un reporte de The New York Times.

El aislamiento hospitalario no parece ser suficiente

El primer caso era un hombre de unos 30 años de edad, el cual se recuperó después de haber sido tratado en una unidad de aislamiento hospitalario. El hombre había viajado a Wuhan, China, y regresó a su hogar en el condado de Snohomish, Washington, el 15 de enero, y días después debió buscar atención médica por presentar síntomas que le hicieron sospechar que tenía el nuevo virus.

El diagnóstico fue positivo, razón por la cual los funcionarios de salud se movilizaron rápidamente para contactar a las personas que habían estado en contacto con el paciente. Lograron rastrear a ocho con las que había compartido un almuerzo grupal, a 37 que estaban en el centro médico cuando fue a que lo revisaran y también a la que estuvieron en su vuelo de regreso a Estados Unidos.

Como ya dijimos, luego de su diagnóstico, el paciente permaneció en aislamiento hospitalario para evitar que contagiara a otros, y posteriormente regresó a su hogar. Entonces no habían encontrado nuevos casos relacionados con él en un lapso de cinco semanas de pruebas.

Nuevo contagio relacionado con el primero

Sin embargo, el caso reciente del adolescente parece estar vinculado. El joven experimentó síntomas lo suficientemente leves como para poder recuperarse desde casa. Curiosamente, el paciente posterior no estaba al tanto de que estaba siendo examinado para detectar el coronavirus.

Su caso fue sorpresivo porque fue a una clínica el 24 de febrero para hacerse la prueba de la gripe, y la muestra tomada fue compartida con el Seattle Flu Study que aprovechó la oportunidad para detectar otros patógenos, como el SARS-CoV-2.

Para estudiar el genoma de dicho caso, los investigadores aplicaron una técnica que, dicho de manera sencilla, se basaba en la construcción de un árbol genealógico. Y observaron que el primer caso tuvo una diferencia genética del virus original, la cual también estaba presente en el caso del adolescente, junto con otras tres mutaciones adicionales.

Ambas personas viven en el mismo condado, pero no se sabe si tuvieron contacto entre ellas ya que el segundo caso ocurrió mucho después de que ya no se esperara que el primero fuera contagioso.

Es por ello que la comparación genética ha llamado la atención de los expertos. Los hallazgos sugieren que el SARS-CoV-2 se ha estado propagando de manera silenciosa entre las personas de la región durante casi seis semanas, según palabras de Trevor Bedford, profesor asociado del Centro de Investigación del Cáncer Fred Hutchinson y la Universidad de Washington.

Es poco probable que se trate de casos separados

Bedford no descarta la idea de que los dos casos pudieran no estar relacionados como sugieren los resultados del análisis genómico, y que pudieran haber surgido de manera separada en los Estados Unidos.

Sin embargo, esta teoría es muy poco probable ya que en ambos casos el virus contenía una variación genética que parece ser muy rara: solo se ha encontrado en dos de las 59 muestras de las secuencias que se han compartido desde China.

Mientras que la idea de que ambos están relacionados parece ser más congruente. Andrew Rambaut, profesor de evolución molecular en la Universidad de Edimburgo, se ha mostrado más adepto a esta alegando que:

“Es extremadamente improbable que dos virus provenientes de fuera de los EE. UU. Lleguen independientemente a la misma área geográfica y estén genéticamente relacionados a menos que estén conectados”.

Pero, de ser cierto, entonces es necesario adoptar nuevos enfoques en su detección. El Dr. Mike Famulare, principal investigador científico de Instituto para el Modelado de Enfermedades en Bellevue, autor del análisis en cuestión, estima que entre 150 y 1,500 personas podrían portar el virus, con alrededor de 300 a 500 personas en el rango más probable. Y es probable que muchas de ellas ni siquiera puedan contagiarlo aún.

Referencia:

Coronavirus May Have Spread in U.S. for Weeks, Gene Sequencing Suggests. https://www.nytimes.com/2020/03/01/health/coronavirus-washington-spread.html