Cuando hablamos de vacunas e inmunización, por lo general pensamos en virus, sin embargo, estas también pueden tener un efecto positivo en la prevención de enfermedades graves como el cáncer.

Un equipo de investigadores de la Universidad de Helsinki ha dejado evidencia de ello en un nuevo estudio publicado en American Association for Cancer Research, donde señalan que la inmunización adquirida por medio de vacunas aplicadas durante la infancia puede ser útil para mejorar el tratamiento contra el cáncer.

La respuesta secundaria

A pesar de que existen algunos grupos importantes antivacunas, en la actualidad la aplicación de vacunas sigue siendo la medida preventiva más fiable para evitar infecciones por diferentes tipos de virus.

Estas funcionan creando una memoria inmunológica específica ante determinado patógeno, permitiendo que el sistema inmune reacciona de manera más rápida y efectiva cuando se topa con dicho agente, algo conocido como respuesta secundaria. La respuesta secundaria es mucho más rápida y fuerte que la primaria, cuando nos topamos por primera vez con el virus.

Pero en el caso del cáncer, las vacunas terapéuticas diseñadas para la enfermedad generan una respuesta antitumoral que se parece más a una respuesta inmune primaria que a una secundaria, es decir, menos efectiva. Conscientes de ello, los investigadores se plantearon como objetivo convertir esta respuesta antitumoral en una respuesta secundaria.

Plataforma viral híbrida contra el cáncer

“Desde su introducción, las vacunas han hecho una de las mayores contribuciones a la salud pública, con la erradicación de infecciones mortales comunes como la viruela y la peste bovina”, señala el profesor Vincenzo Cerullo, director del Programa de Investigación de Drogas y fundador de VALO Therapeutics. “Pensamos que podrían hacer aún más y ayudar a nuestra lucha contra el cáncer”.

“Para superar esta limitación y convertir la respuesta antitumoral en una respuesta secundaria, desarrollamos una vacuna terapéutica híbrida contra el cáncer del tumor y el patógeno”.

Fue así como los investigadores optaron por desarrollar vacunas terapéuticas contra el cáncer basadas en una plataforma viral. En su documento hablan de PeptiCRAd, que básicamente es un virus disfrazado de tumor diseñado a partir de la unión de pequeñas porciones tumorales sobre la superficie del virus en cuestión, que funcionaría como un vehículo para dirigir la respuesta inmune contra el tumor.

“Decidimos modificar la bien establecida plataforma PeptiCRAd en nuestro laboratorio agregando otro conjunto de péptidos derivados de patógenos, que los pacientes han sido vacunados, por ejemplo, contra el tétanos o la difteria”.

En sus experimentos observaron que al, injertar tumores en animales inmunizados previamente con una vacuna tradicional como la antitetánica y luego tratarlos con la nueva plataforma viral híbrida, estos mostraron una mejora significativa en su respuesta inmune, lo cual iba acompañado de una alta eficacia antitumoral.

Los autores indican que este enfoque puede replicarse fácilmente a nivel de ensayos clínicos pues está basado en la inmunidad preexistente de las vacunas presentes en los programas nacionales de vacunación de todo el mundo, lo cual es un punto a favor para su avance. Dicho esto, podríamos esperar resultados muy positivos próximamente.

Referencia:

Exploiting pre-existing immunity to enhance oncolytic cancer immunotherapy. https://cancerres.aacrjournals.org/content/early/2020/02/27/0008-5472.CAN-19-2062