Con el incremento desmedido en los casos de Coronavirus, COVID-19, la Administración de Drogas y Alimentos de los Estados Unidos conocida como FDA ha decidido ser más flexible y permitirá utilizar nuevas tecnologías para la detección de este letal virus.

El coronavirus o COVID-19 es un virus que desde diciembre del año pasado ha venido atacando a la población de China específicamente, aunque desde a principios del año ha alcanzado esparcirse por otros países como: España, Colombia, Brasil, entre otras, llegando recientemente hasta los EE.UU.

FDA contra el COVID-19

En este sentido, la fuente señala que el comisionado de la FDA, el Dr. Stephen M. Hahn ha señalado a través de un comunicado que este organismo garantizará a las pruebas clínicas y el seguimiento al coronavirus, mientras expande de forma rápida las capacidades de prueba en los Estados Unidos.

Denotando así una nueva política para ciertos laboratorios que le permitirá desarrollar y comenzar a utilizar diagnósticos COVID-19 validadas antes de que la FDA haya completado la revisión de sus solicitudes de Autorización de Uso de Emergencia (EUA).

Una reacción tardía

Aunque sin lugar a dudas esto representa un enorme paso en el diagnóstico y sobretodo en la evaluación rápida de esta enfermedad que hasta el momento no tiene cura, esto también supone una enorme falla de reacción por parte de las autoridades de la salud, pues tal y como menciona la fuente, en los inicios de esta enfermedad los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades de EE. UU. habían realizado sólo 459 pruebas.

Finalmente, algunos expertos en la materia como Rick Bright, Ph.D., director de la Autoridad de Investigación y Desarrollo Avanzado Biomédico (BARDA) ha exaltado esta medida señalando además que “este paso puede reducir los costos de desarrollo, acelerar el proceso de disponibilidad en más sitios de prueba, incentivar el desarrollo privado y, en última instancia, ayudar a salvar vidas”.