Los resultados de una serie de experimentos revelaron que los perros tienen la capacidad de detectar radiación térmica con sus narices, demostrando que los perros pueden percibir el calor de los animales de sangre caliente a una distancia que puede ser útil durante la caza.

El hallazgo podría ayudar a explicar cómo los perros con discapacidad visual, auditiva u olfativa pueden cazar con éxito.

Húmedas y frías

La capacidad de sentir la débil radiación térmica se conoce solo en un puñado de animales: escarabajos de fuego negro, ciertas serpientes y una especie de mamífero, el murciélago vampiro común, todos los cuales la usan para cazar presas.

Una característica particular del rinario nasal de los perros, porción la piel desnuda en la punta de la nariz alrededor de las fosas nasales, es que además de ser húmedas, su temperatura es significativamente menor que en otros mamíferos.

El estudio mostró que las narices frías y húmedas de los perros pueden detectar radiación térmica, y que una región específica de sus cerebros se activa por este estímulo.Estas observaciones proporcionaron la base para estudiar si las frías y húmedas narices de los perros pueden detectar radiación térmica.

Para probar la idea, investigadores de la Universidad de Lund en Suecia diseñaron dos experimentos. Inicialmente, a los perros se les enseñó a elegir el más cálido de dos objetos distantes que no diferían en olor o apariencia visual, por lo que los animales solo podían hacer juicios basados ​​en la radiación térmica emitida por los objetos.

Todos los perros en el experimento completaron la tarea con éxito, seleccionando el objeto más cálido desde una distancia (1,6 metros) que confirmó que el órgano sensorial puede proporcionar información útil a un animal de caza.

Mayor actividad

En el otro experimento, los investigadores escanearon los cerebros de 13 perros de diferentes razas en un escáner de resonancia magnética funcional mientras les presentaban objetos que emitían radiación térmica neutral o débil, y observaron si había un área del cerebro que mostrara una mayor actividad en respuesta a la variación de temperatura.

Una característica particular del rinario nasal de los perros es que, además de ser húmedas,  su temperatura es significativamente menor que en otros mamíferos.

Los resultados mostraron que un área del sistema sensorial cerebral, una porción de la corteza asociativa somatosensorial del hemisferio izquierdo que recibe estímulos entrantes principalmente de la nariz, mostró una mayor actividad cuando se colocó un objeto más cálido frente a los perros.

En conjunto, los resultados de estos experimentos muestran que los perros, como los murciélagos vampiros, pueden detectar puntos calientes débiles y que una región específica de sus cerebros se activa por esta radiación térmica.

Debido a que los perros son una de nuestras mascotas más comunes y se tiene un gran interés en comprender sus comportamientos y habilidades, los autores del estudio esperan que nuevas investigaciones revelen el fondo de la función sensorial recién descubierta.

Referencia: Dogs can sense weak thermal radiation. Scientific Reports, 2020. https://doi.org/10.1038/s41598-020-60439-y