La vitamina C es un compuesto que definitivamente tiene muchas cualidades beneficiosas para nuestro organismo. A través de los años, las múltiples investigaciones han probado el gran alcance que esta puede tener a la hora de ayudar a tratar diversas condiciones.

Cada día la medicina continúa avanzando y haciendo descubrimientos para poder ser capaces de tratar múltiples condiciones. Uno que desde el principio ha sido un fuerte dolor de cabeza para la misma y ha presentado grandes dificultades ha sido el cáncer.

En un principio, tener esta enfermedad era casi una sentencia. Ahora, los la detección temprana y los variados tratamientos que existen permiten que la esperanza de sobrevivir a la enfermedad sea mucho mayor.

Sin embargo, ello no indica que la medicina vaya a dejar de prestar atención en este ámbito. En la actualidad, una reciente investigación ha logrado demostrar que la vitamina C, entre sus muchos beneficios, también podría ser una poderosa aliada en la lucha contra el cáncer.

El experimento

La investigación se llevó a cabo a través de variados experimentos con ratones. A los mismos, se les inyectaba en la sangre una cantidad equivalente de vitamina C a la contenida por una naranja cada día.

En el estudio, se tenían tres grupos, el primero como “control” estaba sin tratamiento. Luego, el segundo solo recibía vitamina C y, el tercero, era tratado con una sumatoria de inmunoterapia y dosis de la vitamina.

La vitamina C ha podido disminuir el crecimiento de tumores

El primer grupo desarrolló los tumores tal como se esperaría de la enfermedad al no ser tratada. Al comparar estos resultados con los del segundo grupo se pudo ver que el crecimiento de los tumores en estos se había ralentizado.

De modo que, en casos de melanoma, tumores colorrectales, pancreáticos y de seno, el avance de la enfermedad se vio mermado. Por lo que, la esperanza de vida de los ratones aumentó.

Inmunoterapia y vitamina C, la combinación perfecta

A pesar de que estos últimos resultados son muy positivos, el puesto más destacado se lo lleva el tercer grupo. Ello debido a que, la combinación de la inmunoterapia tradicional adicionado a las dosis de vitamina C lograron hacer que los tumores se detuvieran.

En pocas palabras, para cáncer de seno, páncreas, colon o de piel este tratamiento mezclado puede ser la clave para evitar el avance de los tumores. Incluso, en algunos casos particulares con cáncer de mama, se pudo notar que el tumor hasta llegó a desaparecer.

Todo esto ocurre porque esta vitamina es capaz de reforzar el sistema inmune del individuo –ya que se ve debilitado al aparecer un tumor o incluso ni siquiera sabe cómo responder al mismo. Por ello, anticuerpos como la PD-1 y la CTLA-4se ven reforzados. Asimismo, las células T también reciben un fuerte impulso. Aunque estas últimas han demostrado a veces tener comportamientos erráticos un poco difíciles de predecir.

¿Por qué este descubrimiento ha tardado tanto?

Desde los años 70 se ha sospechado que esta vitamina podría ser beneficiosa en el tratamiento contra el cáncer. Sin embargo, las investigaciones anteriores no habían podido probar una relación sustancial.

Ahora se sabe que ello ha sido porque las anteriores evaluaciones se realizaron con la ingesta oral de la vitamina. En este caso, el concentrado fue inyectado directamente en el organismo. Por lo que, la absorción fue mucho mayor y los resultados fueron notoriamente más positivos.

El siguiente paso

Como lo hemos podido ver, todos los descubrimientos realizados en este estudio han sido de la mano de un experimento en ratones. Por lo que, aún hace falta comenzar a probar este tratamiento de forma controlada en pacientes humanos para poder determinar la verdadera magnitud de sus capacidades.

Referencia:

High-dose vitamin C enhances cancer immunotherapy: https://doi.org/10.1126/scitranslmed.aay8707