Bien sabemos, ya sea por lo que nos cuentan o por lo que vemos en películas, que los Vikingos fueron una población que generaba terror en el mundo debido a los brutales y violentos que eran en la Europa de la Edad Media.

Sin embargo, dentro de esta población había un subgrupo de guerreros que eran los más temibles asesinos de todos los vikingos: los berserker.

Estos eran casi como la muerte andante, pues luchaban semidesnudos, cubiertos solo por pieles de animales, y eran casi invencibles en batalla pues eran insensibles al dolor. Su comportamiento era frenético y mataban a todo lo que se atravesaba en su camino, fueran aliados o enemigos, y se lanzaban a la batalla casi que sin ningún tipo de protección, a excepción de un escudo al que mordían de vez en cuando motivados por el frenesí de la pelea.

Parecían seres de otro mundo similares a dioses de la guerra imposibles de vencer, pero la verdad es que su ataque violento estaba motivado por algo más que simplemente sus ansias de sangre.

La hierba loca

Un etnobotánico de la Universidad de Lubliana en Eslovenia, Karsten Fatur, aseguró en un artículo de la revista Journal of Ethnopharmacology que estos comportamientos o síntomas exhibidos por los berserker eran la consecuencia del consumo de una planta altamente alucinógena llamada Hyoscyamus niger, también llamada “beleño negro” o “hierba loca”.

El consumo de la misma causa una reducción de la sensación de dolor y, gracias a sus propiedades alucinógenas, los berserker que la consumían se convertían en titanes salvajes, impredecibles y brutales. Además, generaban efectos disociativos, lo que significa que el consumidor de esta hierba perdía el contacto con la realidad, lo que explicaría que no lograran diferenciar a sus aliados de sus enemigos y también que se desnudaran en plena batalla.

Por otro lado, el bajón que sentía el consumidor de la hierba luego de que pasara el efecto también era característico del comportamiento de los berserker, pues estos solían quedarse muy tranquilos luego de las batallas, lo cual también desconcertaba a los que estaban a su alrededor.

No es la primera vez

El consumo de sustancias como esta era bastante común dentro de los vikingos y, en efecto, la “hierba loca” tampoco era exclusiva de los berserker ni de la misma comunidad. Sus efectos eran bien conocidos en la Antigua Grecia, cuando en el oráculo de Delfos entraban en trance y recibían profecías luego de la quema de la misma.

La verdad es que el uso de drogas para hacer más fuertes a los guerreros ha sido algo mucho más común a lo largo de la historia de lo que se puede pensar. De hecho, como comentábamos en oportunidades anteriores, durante la Segunda Guerra Mundial los soldados se drogaban para mejorar su rendimiento en batalla. Por ejemplo, los nazis consumían una metanfetamina llamada Pervitin, mientras que los aliados, la anfedamina Benzedrine. Además, sus efectos atenuaban la neurosis de guerra y los trastornos de estrés postraumático que sufrieron los soldados.

Y tú, ¿creías que esto pasaba en las batallas? ¡Déjanos tu opinión en los comentarios!