La web es un universo mucho más vasto de lo que podríamos llegar a esperar. En ella, conviven diariamente millones de usuarios, y una cantidad inmedible de contenidos. Los mismos, pueden encontrarse en diversos niveles de la web siendo algunos más superficiales y otros pertenecientes a lo que se conoce como deep web.

Por lo general, el usuario promedio se mantiene en la superficialidad en buscadores como Chrome, redes sociales como Facebook o Twitter y páginas como YouTube. Se podría pensar que en este nivel superficial todo se mantiene a la luz del día.

Sin embargo, la verdad es que incluso en esta sección existe un lado oscuro del que todos conocen, pero nadie habla. Este se trata del enorme ecosistema de los sitios web de pornografía que nacen para alimentar la curiosidad, fantasías y deseos de las masas.

Generalmente, las personas evitan hablar de estos sitios o siquiera mencionarlos. No obstante, es claro que la industria de la pornografía solo ha sabido crecer y que, por ende, cuenta con un vasto público. Ahora, esto no se trata de un acontecimiento al azar y, en las siguientes líneas, podremos ver cómo cada avance de la industria ha sido un movimiento fríamente calculado.

La trampa visual de los sitios web pornográficos

https://media.kasperskydaily.com/wp-content/uploads/sites/87/2018/02/22061235/porn-related-android-threats-featured-2.jpgEl primer punto a tratar cuando se habla de las webs pornográficas tiene que ver con su composición. Sea cual sea la que se tome de ejemplo (PornHub, RedTube, XVideos, YouPorn, xHamster, etc.), se puede apreciar casi un patrón en sus diseños.

Todas cuentan con una interfaz casi saturada, el logo a la izquierda, una larga barra de categorías bajo el mismo y, a la derecha, gran cantidad de anuncios móviles con imágenes llamativas de mujeres desnudas o caricaturas de proporciones exageradas cuyo único propósito es atrapar la vista del visitante.

¿Falta de atención o diseño deliberado?

En la actualidad, es claro que un diseño minimalista se vuelve la mejor opción para optimizar lo que se conoce como UX (User Experience) o experiencia de usuario. Sin embargo, este definitivamente no es el enfoque que tienen las páginas de pornografía.

De hecho, se podría decir que se manejan con un esquema diametralmente opuesto. Por lo general, cada rincón de las páginas está plagado con publicidades explícitas, GIFs y anuncios móviles que incitan al usuario a hacer clic y a continuar consumiendo.

Asimismo, constantemente aparecen pop ups animados que buscan los mismos fines. En total, la página constantemente llena de nuevos estímulos al visitante, lo que no permite que su mente se enfoque en un solo elemento. En otros ámbitos ello podría ser un detalle negativo, pero, en esta área parece ser totalmente intencional.

La clave: mantener las expectativas

https://cnet2.cbsistatic.com/img/T2IuBYW2pihJoplJCUxHtHoGomE=/1092x0/2019/07/18/800172a6-4286-4ed5-b871-471879c07dca/gettyimages-1072225640.jpgLa verdad detrás de este estilo sobrecargado descansa sobre una máxima que reza que, para mantener a alguien interesado, es necesario siempre dejarlo a la expectativa. Esta es la labor que cumplen todos los pop ups, anuncios y videos que aparecen rodeando los contenidos principales de la página.

De este modo, mientras los usuarios viajan por las listas de videos buscando lo que les interesa, sus ojos irremediablemente terminan siendo atraídos a las sugerentes imágenes, lo que genera una descarga de dopamina que hace que el visitante sienta más deseos de seguir consumiendo.

Es aquí donde se entra en un círculo vicioso en el que el portal continua ofreciendo pequeños contenidos al usuario para que este se siga creando expectativas con respecto a lo que podría encontrar a continuación. De este modo, poco a poco, el sitio absorbe la atención del usuario y, por supuesto, también su tiempo.

El inicio de la industria actual

https://e00-elmundo.uecdn.es/assets/multimedia/imagenes/2016/01/07/14521977309733.jpgAunque la industria de la pornografía tiene décadas funcionando, es imposible no notar que en la última ha recibido un gran impulso en cuanto a su desarrollo. Mucho de ello se debe a la llegada de plataformas de contenidos como YouTube.

Con ella, las empresas se dieron cuenta de que no solo era momento de ofrecer contenidos sino de también recopilar información. Ya que, de ese modo, sería posible ofrecer a los usuarios contenidos casi personalizados que se ajusten a sus preferencias.

Lo que, a la larga, puede traducirse en una mayor posibilidad de despertar el interés del mismo y hacer que se enganche con la página.

Mientras más consumimos, más información damos

Desde entonces, los grandes portales de pornografía no solo ofrecen al público los contenidos explícitos y diversamente categorizados, sino que se encargan de recopilar al mismo tiempo información sobre sus visitantes. Con ello, no solo crean una experiencia para ese usuario, sino que incluso son capaces de determinar patrones de gustos para toda una sociedad o una cultura.

De modo que, poco a poco conozcan cuáles son los ingredientes que necesitan para aumentar su presencia en tal o cual parte. Asimismo, son capaces de pulir su página principal según áreas e incluso países para hacerse más atractivos según cada zona.

Por lo general, muchas de las búsquedas en estos sitios son “anónimas”. Sin embargo, ello no implica que no haya información que no pueda ser obtenida. Si de identifica, por ejemplo, la computadora del usuario y sus preferencias, la próxima vez que este ingrese al sitio se encontrará con una página de inicio que, aparentemente por casualidad, se ajustará más a sus gustos personales. Lo que, nuevamente, llevará a que sea más fácil que este se enganche con los contenidos en un torrente sin fin de clics.

El monopolio

Un dato curioso sobre este nuevo manejo de la información tiene que ver con las entidades en las que esta termina y que, por consiguiente, la manejan. En tiempos anteriores, podría decirse que existían iniciativas independientes que intentaban conseguir un lugar en la industria del porno y triunfar.

No obstante, ello ha cambiado mucho hasta la fecha, ya que, la mayoría de las páginas y contenidos se encuentran centralizados. Portales tan conocidos como PornHub y productoras de material pornográfico como Brazzers y Digital Playground, solo por mencionar algunas, se encuentran bajo el ala de una misma gran compañía MindGeek.

Es posible encontrar información sobre ella en la web, pero en ninguna parte especifican el tipo de contenidos que crean y distribuyen en la web. El hecho de que la misma empresa que crea los contenidos pornográficos sea la que los piratea en la web puede llegar a ser un poco extraño.

Sin embargo, lo que parece es que la misma está tratando de crear todo un ecosistema. De hecho, puede ser posible que la propia MindGeek en un futuro se encuentre de la mano de iniciativas de UX diseñadas para evitar que los usuarios lleguen al tipo de contenidos que ellos mismos producen.

Sí, en un principio suena como algo contra producente. Pero, en realidad se trata de una movida muy bien pensada. Ya que, con ella, la empresa puede tener beneficios en ambas caras de la moneda; por un lado, continúa con la distribución y creación de los contenidos pornográficos y obtiene ganancias por ello; por el otro, trabaja para restringir el acceso a los mismos y también es remunerado por ello. Básicamente, crearía un ciclo perfecto en el cual ganaría algo en cada etapa.

Pioneros en el mercadeo digital

Es claro que las páginas web de pornografía no usan métodos tradicionales para llegar a sus usuarios. Pero, no se puede negar que han sido muy eficientes.

Las páginas constantemente hacen ganancias a base de ventas de contenidos exclusivos, membresías mensuales por beneficios en la página y cobro por eventos adicionales una vez la persona ya es miembro. Si lo pensamos, este enfoque es el que muchas apps y servicios de la actualidad buscan aplicar para comprometer a los usuarios con su producto.

Sin embargo, la industria de la pornografía parece ya tener este sistema bien implantado mientras que, otras áreas del mercado aún hacen pruebas o están en el proceso de establecimiento del sistema.

Se puede notar que nada con respecto a este mundo y la forma en la que se presenta a los consumidores es usual, pero, definitivamente ha logrado desarrollan una estructura en el que puede prosperar e incluso obtener información de sus usuarios sin que estos se preocupen tanto por la misma o lo que se hace con ella en comparación con el interés que muestran en otras áreas.

Este es un punto que debería ser tomado en consideración a futuro, ya que, de no ser cuidadosamente vigilado, podría terminar generando consecuencias muy negativas en un mundo en el que el monopolio de la industria de la pornografía ya se encuentra bien estructurado y enraizado.