El espacio es un lugar bullente de misterios por ser descubiertos, de hecho, ya tan solo nuestro propio sistema solar nos llena con incógnitas. De entre los planetas que lo componen, uno de los que más ha llamado nuestra atención por años ha sido Marte.

Este gigante rojo podría haber sido, hace millones de años atrás, un planeta similar a lo que hoy es la Tierra. Por ello, no es sorprendente que ahora nos preguntemos qué lo ha llevado a convertirse en el frío y árido paraje que nosotros conocemos.

Además de esta duda, surge la eterna pregunta “¿alguna vez hubo vida en Marte?”. Si las condiciones realmente eran similares a las de la Tierra, esta se trata de una posibilidad, pero, ¿cómo eran? y… ¿qué les pasó?

La meta de los investigadores

Estas son varias de las preguntas que se han hecho los investigadores que publicaron hoy mismo su estudio en la revista virtual Science Advances. Según su planteamiento, ahora nuevas herramientas de análisis de terreno y de sus componentes podrían ayudarnos a encontrar algunas respuestas.

Es claro que, para tener los datos definitivos es necesario tener muestras del suelo marciano. Sin embargo, también es importante entender que un punto de referencia podría ser vital. Claramente no se pueden tener muestras de las etapas anteriores del gigante rojo, por lo que, los científicos han recurrido a un método alternativo.

El cráter Nordlinger Ries

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Población construída dentro del cráter Nordlinger Ries al sur de Alemania.

Con base en las suposiciones que se tienen sobre la composición de la anterior atmósfera de Marte, los posibles mares que habrían cubierto su superficie y cálido clima que lo habría permitido que se formaran, los científicos fueron capaces de determinar un punto en la Tierra que contiene los materiales rocosos que más podrían parecerse en composición a aquellos que habrían estado en Marte hace millones de años.

Este mítico lugar se trata del cráter Nordlinger Ries en el Sur de Alemania. Esta zona ya se encuentra totalmente poblada, pero aun así sus suelos conservan las características necesarias para convertirse en un punto de referencia para la investigación.

La respuesta está en los niveles de pH

Para que la vida se dé, es necesario que converjan un sinfín de factores. Sin embargo, dos que son claves son el nivel de pH correcto y el de alcalinidad. Por un lado, si el pH se mantiene neutro (libre de acidez) y el terreno abundantemente alcalino (bullente de minerales) entonces la vida tendrá las condiciones necesarias para existir.

En un planeta como Marte, más lejano del Sol que la Tierra, en una época más temprana en la que la estrella de nuestro sistema solar no brillaba con tanta intensidad, lograr estas condiciones no debería haber sido fácil. Si en su momento Marte se pudo permitir mares, procesos de condensación y lluvias, ello debió deberse a que tenía otro medio para mantener alta su temperatura.

Según lo propuesto por el estudio, lo más probable es que el ambiente de Marte tuviera una gran cantidad de dióxido de carbono que contribuyera con un efecto invernadero mil veces más potente que el existente en la Tierra. De este modo, los rayos solares que llegaran al planeta, en menor cantidad y más débiles, quedarían atrapados y en cada rebote calentarían en planeta.

Un aumento en el pH (usado para medir los niveles de dióxido de carbono en el ambiente) y un descenso en la temperatura podrían haber causado que, las formas de vida –probablemente no tan desarrolladas– que podrían haber estado habitando los mares, dejaran de existir.

Aún hay que esperar para conocer el resultado de esta investigación

Para poder comprobar esto, las muestras del cráter ubicado el Sur de Alemania se compararán con unas tomadas por el proyecto de muestreo 2020 de la NASA. De este modo, podría verse una especie de “antes y después” que podría hablarnos de cómo podría haber sido el planeta con vida y agua, así como de qué ocurrió para que esto desapareciera.

Lastimosamente, las muestras tomadas este año no llegarán a la Tierra sino hasta dentro de 10 o 20 años. Por lo que, aún faltan algunas décadas para responder estas intrigantes preguntas. Al menos, podemos conformarnos por ahora, mientras esperamos, con saber que, apenas estas muestras lleguen a la Tierra y se esparzan para su estudio por el mundo, estaremos haciendo las preguntas correctas para finalmente tener las respuestas que necesitamos.

Referencia:

Nitrogen isotope ratios trace high-pH conditions in a terrestrial Mars analog site: https://doi.org/10.1126/sciadv.aay3440