La tecnología de nuestra era avanza a pasos agigantados como nunca antes se había visto. A cada momento surgen nuevas variantes, mejoras e innovaciones que poco a poco se vuelven una parte más de la sociedad.

Aunque este período de crecimiento tecnológico viene con grandes beneficios, el hecho de que se desarrolle sin control también puede llegar a ser muy preocupante. Por ello, a medida que las tecnologías crecen y cambian las leyes que los regulan también deberían seguirles el paso en un proceso de constante evolución y mutación.

La propuesta de los científicos

Con esto muy presente, los científicos del Imperial College de Londres, Inglaterra, se dieron a la tarea de desarrollar lo que consideraron que sería un marco regulatorio apropiado. Este ha sido diseñado con la intención de que siente las bases para el futuro y no para que sea adoptado como un monolito de ley que después no reciba modificaciones.

Human Impact Assessment for Technology

https://blogs.icrc.org/law-and-policy/wp-content/uploads/sites/102/2019/03/Artificial-intelligence.-Mike-MacKenzie-960x620.jpg

Este ha sido el nombre por el cual han identificado al marco regulatorio que han propuesto. En español, su nombre podría ser Evaluación de Impacto Humano para la Tecnología. Pero, lo más probable es que, de hacerse oficial, se lo conozca por sus siglas en inglés (HIAT).

La inspiración para crear este marco de leyes surgió de los proyectos que se aprobaron para la regulación del impacto ambiental según las novedosas Evaluaciones de Impacto Ambiental (EIA). Esto ya que, al igual que las consecuencias del cambio climático, las posibles reacciones y ramificaciones de la IA son difíciles de predecir por completo.

¿Cómo funcionaría este marco de leyes?

Para poder aprovechar su potencial, los científicos proponen que el mismo se alinee con las recientes propuestas de ley existentes relacionadas con el tema. Es decir, aquellas que fueron aceptadas hace poco por la Unión Europea. Asimismo, han dicho que las regulaciones en cuanto a información de usuarios aprobadas por la misma (las GDPR) también podrían ser tomadas en cuenta.

De este modo, el marco de regulaciones ya contaría con una base teórica y legal fuerte. Sumado a ello, proponen el uso de las ciencias sociales para comprender y regular la parte humana que estará en constante interacción con las nuevas tecnologías.

¿Cómo se aplicarían las regulaciones?

https://miro.medium.com/max/13802/1*DBYP3XvhvuJwleBrIi7UhA.jpegPara este momento, ya existen algunos métodos que pueden ayudar a las empresas a identificar qué tipo de programas de IA podrían serles de utilidad y cuáles no se ajustan a sus valores o exigencias, como el Algorithmic Impact Assessment (AIA).

Sin embargo, estos se encuentran el final de proceso, cuando ya la tecnología se ha desarrollado. Para esta oportunidad, lo que los científicos del Imperial College proponen es que el marco HIAT tenga presencia en el momento del desarrollo de la IA.

De este modo, la regulación podrá entrar en contacto directo con los desarrolladores y asegurarse de que todos estos se manejan por un estándar mínimo de seguridad. Lo que se intenta hacer en esta área, para ponerlo en perspectiva, es similar a lo que ya existe en las industrias farmacéuticas del mundo.

Estas están sujetas a fuertes regulaciones, pero, las mismas no están allí para coartar el desarrollo o la investigación. De hecho, solo se encargan de hacer presencia para asegurarse de que todas las prácticas se realicen de forma segura.