En una entrada previa hablamos de la influencia que tenía el sueño en nuestra capacidad de acertar al día siguiente. De hecho, una mala noche de sueño puede hacernos meter la pata al día siguiente, ya sea tropezando más de lo normal, con dificultad para hacer cálculos o simplemente llevar a cabo tareas sencillas que en condiciones normales no representarían mayor reto.

Hasta ahora la conclusión es que el sueño de calidad y bien equilibrado es absolutamente necesario para gozar de una buena salud y para un buen estado de ánimo. Pero por si aún faltaran razones para velar por nuestras ocho horas de sueño de descanso nocturno, un equipo de investigadores de la Universidad Estatal de Michigan ha arrojado una nueva.

En su documento publicado en la revista Child Development los investigadores indican que una buena noche de sueño puede ofrecer una variedad de beneficios a los adolescentes más allá de simplemente ayudarlos a mantenerse despiertos en sus días escolares: dormir lo suficiente puede ayudarlos a lidiar con situaciones sociales desafiantes.

Sueño y compañeros para enfrentar la discriminación

El estudio incluyó a estudiantes de noveno grado, lo cuales usaron un reloj de actigrafía que rastreaba su actividad física en intervalos de un minuto y además determinaba su estado de sueño-vigilia todos los días durante dos semanas.

El equipo les pidió a los estudiantes que completaran una encuesta cada día antes de irse a dormir. Con ella, pudieron recolectar información sobre sus experiencias diurnas así como su respuesta ante situaciones estresantes como la discriminación étnica o racial, y así tener una idea de estado de bienestar psicológico.

“En comparación con los padres, es probable que sus compañeros sean testigos e involucrados en las experiencias de discriminación étnica o racial de los adolescentes a diario”, dijo Yijie Wang, profesora asistente de desarrollo humano y estudios familiares en MSU. “Como tal, son más un apoyo inmediato que respalda a los adolescentes y los consuela cuando ocurre la discriminación”.

Pero no por ello el papel de los padres fue opacado. De hecho, estos jugaron un papel importante al ayudar a sus hijos a cuidar sus hábitos de sueño, lo cual a su vez los ayudó a afrontar los problemas sociales. Aunque como se ha resaltado en otras oportunidades, la calidad del sueño es tan importante como las horas.

La importancia del sueño de calidad en la adolescencia

Bien sabemos que controlar el sueño de los adolescentes es un gran desafío. Durante esta etapa experimentan una variedad de cambios que van desde los corporales hasta la transición a la escuela secundaria, lo cual puede afectar sustancialmente sus hábitos en general.

Sin embargo, la recomendación general se mantiene: alentar los buenos hábitos de sueño, no solo para proteger sus funciones cognitivas, sino también para hacerlos más hábiles a la hora de afrontar situaciones difíciles.

Referencia:

Sleep Facilitates Coping: Moderated Mediation of Daily Sleep, Ethnic/Racial Discrimination, Stress Responses, and Adolescent Well‐Being. https://srcd.onlinelibrary.wiley.com/doi/pdf/10.1111/cdev.13324