Como todos sabemos, Wuhan es la ciudad que se convirtió en el punto de partida del coronavirus, actualmente conocido como SARS-CoV-2. Los primeros casos de la misma se detectaron a finales de diciembre del 2019.

Sin embargo, no se supo que se trataba de una nueva enfermedad variante del SARS sino hasta el 30 de diciembre del mismo año. Para enero, el gobierno de China comenzó a implantar nuevas medidas para tratar de evitar que el virus cruzara sus fronteras.

El 23 de enero de este año, finalmente la ciudad de Wuhan y otras localidades aledañas fueron puestas en cuarentena. Es decir que, estas –y por consiguiente su población– quedaron aisladas y sin la posibilidad de tener contacto con elementos o personas externas a su zona.

El estilo de vida de Wuhan interrumpido por las medidas preventivas

https://scx2.b-cdn.net/gfx/news/2020/wuhanhassome.jpgComo lo hemos podido ver, la cantidad de casos en China ha seguido aumentando, llegando en la actualidad a casi 78.000 afectados. Sin embargo, la velocidad con la que el COVID-19 se ha estado propagando ha disminuido.

Mucho de ello ha sido gracias a las extremas, pero veloces medidas que ha tomado el gobierno de la nación. Como lo hemos mencionado, uno de los primeros movimientos hechos por esta ha sido la de colocar en cuarentena todos los focos de la enfermedad.

De entre ellos, claramente la ciudad de Wuhan fue una de las afectadas y, por ende, también es una de las que ostenta los controles más fuertes. Por ejemplo, además del aislamiento, también se han empleado controles de circulación para los ciudadanos.

Debido a esto, en algunas áreas los mismos no pueden salir de sus hogares sino una vez cada tres días. Por otro lado, en otras zonas solo se permite que un miembro de la familia salga por vez. Finalmente, inclusos en otras urbanizaciones la norma ha sido no salir bajo ningún respecto.

Así están sobreviviendo los habitantes de Wuhan

https://scx2.b-cdn.net/gfx/news/2020/manywuhancom.jpgDebido a este tipo de controles, los ciudadanos de Wuhan han visto cómo sus vidas quedan en un hiatus. Por los momentos, se encuentran restringidos en sus hogares con un acceso limitado tanto a comida como a alimentos y sin ninguna certeza de cuándo terminará la cuarentena.

Esta medida llegó tan repentinamente a la ciudad que los habitantes de la misma no contaron con el tiempo suficiente para prepararse. Por lo que, muchos terminaron en sus hogares con un abastecimiento bastante limitado.

Muchos condominios y juntas de vecinos se han dado a la tarea de crear lo que se conocen como grupos de compras. Con estos, todo un grupo se pone de acuerdo para hacer una orden grande a los supermercados de forma que estos envíen los alimentos al área y luego se distribuyan entre los solicitantes.

El problema de las cantidades

Sin embargo, esta medida no siempre es tan sencilla. Muchos supermercados, por falta de personal o de equipos de transporte, tienen un mínimo en la cantidad de órdenes para poder procesar un pedido.

Por lo que, las comunidades más pequeñas en Wuhan se ven limitadas a la hora de ordenar algo, ya que no siempre pueden cumplir con este requerimiento mínimo. Asimismo, otros habitantes de la zona también han declarado que existen áreas en las que los vecinos simplemente no se preocupan por la situación y no colaboran con la organización. Debido a lo cual, realizar este tipo de pedidos tampoco es posible.

Como consecuencia, muchos terminan optando por intentar comprar los pocos días que tienen la autorización de salir. No obstante, ello también se ve coartado debido a que otras localidades han impuesto restricciones que les prohíben a los mercados vender individualmente.

El aislamiento al extremo

https://www.nationalgeographic.com/content/dam/science/2020/02/05/wuhan/01_wuhan_1198372862.adapt.1900.1.jpgEn una situación similar a este problema con los alimentos también nos encontramos con el de las medicinas. No es raro que, en la ciudad los hijos se encarguen de ayudar económicamente a sus padres una vez esto están retirados.

Por lo que el comprar medicinas para estos y dárselas se trata de una acción común. Lastimosamente, ello también ha quedado paralizado ya que, si viven en diferentes urbanizaciones, no es posible que haya contacto entre las mismas por la cuarentena.

Se sabe que, por lo menos en el caso de la comida, varios usuarios han pedido a los mensajeros que envíen “recados” de comida a otras áreas como un medio de luchar contra este problema. Sin embargo, estas se tratan de acciones aisladas, por lo que no son una solución para los más de 11 millones de habitantes aislados.

Adiós a las preferencias personales

https://i.pinimg.com/originals/09/ff/ba/09ffba2b3eff5f772289bda3b1cd3208.jpgOtro de los problemas que parecen tener estos servicios de comida tiene que ver con la variedad de la misma. En estos momentos, la mayoría de los ciudadanos se maneja por la app WeChat para ordenar lo que requiere de forma digital siguiendo los lineamientos mencionados anteriormente.

Pero, aunque esta ofrece una solución, la verdad es que se queda corta en cuanto a opciones. Varios ciudadanos se han quejado de que, con la app, la posibilidad de tener una preferencia personal en cuanto a comida ha desaparecido y que, ahora, solo se puede tomar lo que hay.

Algunos alimentos ya vienen podridos

Por si fuera poco, la escasez de proveedores ha llevado a que muchos de los grandes pedidos terminen en pérdidas. Ello debido a que en ocasiones porciones de los alimentos que llegan a los habitantes de la zona ya se encuentran dañados.

En los casos más graves, hasta un tercio de lo comprado termina desperdiciado. Un problema que, en un ambiente en el que la comida escasea y los medios para conseguirla son pocos, puede volverse rápidamente muy grave para una comunidad.

La incertidumbre es una de las peores partes

https://s.france24.com/media/display/f80ae062-402e-11ea-976a-005056bfd1d9/w:1240/p:16x9/ee169841cd5b3024f9ef6dc3981cfec513a0f24c.jpgDe todo esto, una queja generalizada ha sido el hecho de no saber cuándo culminará la cuarentena. En caso de tener un dato como este claro, los habitantes de Wuhan podrían organizarse para comprar lo que puedan y administrarse hasta la fecha indicada.

Sin embargo, como los casos del coronavirus no han parado de aparecer y siguen apareciendo epicentros en el resto del mundo, no parece que pronto vaya a haber una fecha para el fin de la cuarentena. Por lo que, los ciudadanos chinos tendrán que seguir luchando con estas condiciones de forma indefinida hasta nuevo aviso.

En efecto, todo esto se hace con la intención de preservar la salud y seguridad de los mismos. Pero, hay que entender que cualquier cosa en exceso también puede llegar a ser dañina.