Edgar Allan Poe ha dejado con sus escritos una clara huella en el mundo de la literatura. Su estilo oscuro, crudo y atrapante hizo de sus relatos no solo un perfecto exponente del género del terror, sino que también los convirtió en una lectura necesaria para quienes quieran conocer los clásicos de la literatura.

Con una vida llena de altibajos y complicaciones, todo lo que Poe consiguió destacar en el mundo de la literatura podría decirse que le faltó en su vida personal. Tras múltiples tropiezos, una fama impresionante pero ni remotamente remunerada, múltiples pérdidas en su vida y una condición de alcoholismo desde que tenía 17 años, no podría decirse que el escritor y poeta tuvo una vida fácil.

Él mismo constantemente se encontraba luchando contra sus propios demonios, algunos que, posiblemente lograba sacar de la mejor manera a través de la literatura. Sin embargo, en sus momentos finales tristemente es muy posible que sus sombras lo engulleran de tal manera que ya no fuera capaz de escapar.

La misteriosa muerte de Edgar Allan Poe

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Como si de uno de sus escritos se tratara, los últimos días de este estandarte de la literatura han quedado en la memoria colectiva. El 6 de agosto de 1849 Edgar Allan Poe dejó este mundo tras pronunciar sus particulares últimas palabras: “Señor, ayuda a mi pobre alma”.

Tres días antes, el escritor fue encontrado en un estado casi de delirio, totalmente abstraído de la realidad, desaliñado y usando ropa ajena. Hasta el momento, no se ha podido determinar qué habrá ocurrido en estos últimos días de su vida. Sin embargo, sí podría ser posible llegar a determinar qué lo llevó hasta ese estado.

Las teorías no se han hecho esperar

Durante años, muchas especulaciones se han armado para poder explicar los motivos tras el comportamiento de Poe. En algunos casos, han especulado que sus delirios finales pudieron deberse a que contrajo alguna enfermedad que degeneró su sistema nervioso. Según estas sospechas, el infame mal podría haber sido desde la rabia hasta la sífilis.

Sin embargo, como no hubo autopsia ni pruebas de registros médicos de la época, ninguna de estas hipótesis es tan fácil de probar. Por otro lado, otra de las teorías apunta a que su estado en sus últimos días se debió a un deterioro cognitivo causado por una enfermedad mental que lo arrastró hasta el suicidio.

El suicidio parece ser una gran posibilidad

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De entre todas las propuestas, la del suicidio de Edgar Allan Poe parece ser una de las más aceptadas por la mayoría. Ya que, además de la evidente oscura perspectiva de sus creaciones, su vida estuvo llena de penurias que lo mantuvieron oscilando entre la calma y el caos hasta sus últimos instantes.

Una de las posibilidades que apuntan a los motivos por los que Poe podría haberse quitado la vida apunta a un posible estado de depresión crónica, según el cual, podía tener fuertes periodos de ansiedad y en los que, probablemente se decantara incluso con más fuerza por la bebida.

Pudo haber mucho más de lo que creemos en las palabras de Poe

Esta reciente investigación que hace uso del Linguistic Inquiry and Word Count (LIWC) para investigar patrones de conducta e identificar trastornos de personalidad. Según el mismo, los individuos que optan más por estilos de lenguaje individualista con más menciones del “yo” que de pronombres de grupo como el “nosotros” suelen ser indicadores de un estado depresivo.

Asimismo, el uso de un estilo de lenguaje negativo y definiciones cognitivas de “trabajo” como “pienso”, “supongo” y “comprendo” apuntan a este mismo estado. Según otras investigaciones que se han hecho con este mismo sistema, ha sido posible encontrar un patrón consistente entre estas variables.

Por lo que, el equipo de investigación se dio a la tarea de analizar según el mismo más de 400 trabajos del autor que se dividían en obras publicadas, escritos inconclusos y cartas personales –siendo estas últimas las que mejor podrían reflejar el estado interno del autor. Claramente fueron capaces de identificar marcados patrones depresivos en el escritor.

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Asimismo, identificaron tres períodos en su vida que fueron críticos. El primero se dio en 1843, el segundo en 1845 y el tercero en 1849, el año de su muerte. Luego de tener estos datos claros, el siguiente paso del equipo fue intentar identificar qué tipo de eventos en la vida de Poe podrían haber desencadenado estos picos depresivos.

Su vida y sus circunstancias no fueron fáciles

Como lo hemos mencionado, la vida de Poe estuvo llena de turbulencias. Durante toda su carrera, tuvo que luchar contra la miseria al no ver verdaderas ganancias por su trabajo. Asimismo, desde los 17 años luchó con una condición de alcoholismo que lo acompañó hasta el último de sus días.

Según los registros, tanto su padre como su hermano también fueron alcohólicos, por lo que, es muy probable que Edgar Allan Poe haya sido propenso a esta condición incluso si su ambiente no hubiera propiciado este tipo de conductas. En este estado de pobreza y alcoholismo llega Poe al año 1842 en el que su última esposa, Virginia Poe, contrae tuberculosis.

Para ese mismo año, sus escritos “El corazón delator” y “El escarabajo dorado” llegaron al público y le ganaron tanto premios como el reconocimiento público. Sin embargo, ninguno de ellos le dio la remuneración monetaria que necesitaría para salir de su condición ni para poder ayudar a su esposa adecuadamente con la enfermedad.

Los últimos años

Virginia estuvo oscilando entre días de mejoría y recaídas graves que mantenían los nervios y el corazón de Poe pisando siempre un suelo inestable. Con ese ánimo, llegó el año 1845, el momento en el que se darían a conocer “El Gato Negro” y una de sus mayores obras que lo catapultó a la fama mundial, “El Cuervo”.

https://centrogabo.org/sites/default/files/Imagenes/centro_gabo_-_7apuntes_edgar_allan_poe72.jpgNo obstante, esta nueva fama tampoco implicó una mejoría en sus condiciones de vida. Por lo que, el nuevo reconocimiento pudo haber tenido un sabor agridulce en los labios de Poe, al no acercarse en absoluto a la idea que se había hecho de él.

La condición de Virginia no mejoró y falleció en 1848. Curiosamente, este momento no aparece marcado como un periodo de depresión alta en la vida de Poe. Los investigadores especulan que, como la condición de su esposa lo mantenía en un estado constante de ansiedad, la muerte de Virginia, aunque le ocasionó tristeza, también se convirtió en una especie de alivio para él.

Sin embargo, ello implicaría que, para 1849, Poe estaría solo, y totalmente disponible para cuando llegaran a atacarlo de nuevo sus propios demonios.

¿Realmente fue un suicidio?

https://bibliotecasalvadora.com/wp-content/uploads/2018/06/edgar-allan-poe.jpgLos investigadores han sido categóricos a la hora de aclarar que su estudio se ha realizado principalmente con propósitos históricos. Por lo que, cualquier conclusión que se saque del mismo estará sujeta las lagunas que pueda haber en la investigación por falta de acceso a los manuscritos originales de Poe.

Sin embargo, basados en los resultados que se obtuvieron del análisis y al compararlos con los eventos de la vida de Poe es claro que existe un patrón que pudo haber sido causante de episodios depresivos. Lo que hace una gran posibilidad el que el último de estos haya llevado a este gran poeta y escritor a acabar con su propia vida. Lastimosamente, la verdad detrás de toda esta historia se fue con él ese 6 de agosto de 1849.

Referencia:

Deep into that darkness peering: A computational analysis of the role of depression in Edgar Allan Poe’s life and death: https://doi.org/10.1016/j.jad.2020.01.098