Varios estudios han relacionado el optimismo, entendido como la tendencia a creer que se cumplirán las expectativas y metas futuras, con una menor inflamación y mejores resultados de salud entre las personas con afecciones médicas. A pesar de esta evidencia, los mecanismos que subyacen a esta relación se desconocen en gran medida.

Conjuntamente, la práctica médica muestra que la inflamación posterior a un accidente cerebrovascular (ACV) resulta perjudicial para el cerebro y conduce a una recuperación deteriorada.

Relación examinada

A fin de profundizar en esta materia, un equipo de investigadores de la Universidad de Texas examinó la relación entre el optimismo, la gravedad del accidente cerebrovascular, la discapacidad física y la inflamación durante la hospitalización, y evaluó esta relación durante un período de tres meses posterior al ACV.

Los resultados del estudio pueden proporcionar un marco científico por el cual se pueden desarrollar nuevas estrategias para la recuperación del accidente cerebrovascular.

Para ello, el equipo de investigación evaluó una cohorte de 49 pacientes que padecieron un ACV en dos puntos temporales utilizando regresión lineal múltiple y un modelo de regresión de efectos mixtos para determinar la relación entre las variables.

Los resultados incluyeron el nivel de optimismo medido por la Prueba de Orientación de Vida, la gravedad del accidente cerebrovascular evaluada a través de la escala NIHSS, que cuantifica la gravedad del ACV, la recuperación física y los niveles de marcadores inflamatorios.

Mejores resultados

La investigación mostró que los sobrevivientes de derrames cerebrales que permanecieron altamente optimistas tenían niveles más bajos de inflamación, derrames cerebrales menos severos y discapacidad física reducida después de tres meses, en comparación a aquellos que habían sentido menos optimismo.

Estudios han relacionado el optimismo con una menor inflamación y mejores resultados de salud entre las personas con afecciones médicas.

En referencia a estos resultados, la doctora Yun-Ju Lai, investigadora afiliada al Departamento de Neurología del Centro de Ciencias de la Salud de la Universidad de Texas y autora principal del estudio, manifestó:

“Nuestros resultados sugieren que las personas optimistas tienen un mejor resultado de la enfermedad, por lo que elevar la moral puede ser una forma ideal de mejorar la salud mental y la recuperación después de un accidente cerebrovascular”.

Aunque la cohorte estudiada estuvo conformada por un bajo número de pacientes, los investigadores señalan que los resultados observados en la relación optimismo-inflamación pueden proporcionar un marco científico por el cual se pueden desarrollar nuevas estrategias para la recuperación del accidente cerebrovascular.

En última instancia, expresan los autores, los pacientes y sus familias deben saber la importancia de contar con un ambiente positivo que pueda beneficiar al afectado, ya que, como muestra este estudio, la salud mental influye en la recuperación de un derrame cerebral.

Referencia: Optimism Reduces Stroke Severity and Inflammation. International Stroke Conference 2020 Poster Abstracts. https://bit.ly/2v7QRip