En las primeras etapas del desarrollo del cáncer se forman fibras nerviosas que se infiltran en el tejido tumoral. Estudios previos han vinculado la densidad de estos nervios en los tumores sólidos con resultados clínicos deficientes, ya que estas señales neurogénicas están fuertemente asociadas con tumorigénesis, angiogénesis, invasión y metástasis.

Por lo tanto, los poco conocidos mecanismos moleculares de la diafonía entre el cáncer y los nervios durante la infiltración neuronal asociada al cáncer, representan oportunidades para la intervención terapéutica.

Promoviendo el crecimiento tumoral

El gen supresor de tumores TP53 es el gen más comúnmente mutado en el cáncer de cabeza y cuello y da forma a múltiples aspectos de la formación de tumores, incluido el microambiente. La expresión de la proteína p53 fluctúa durante la regeneración de los nervios, lo que permite un control estricto de la plasticidad de la fase de diferenciación.

Los resultados plantean la tentadora posibilidad de que los fármacos que se dirigen al sistema nervioso adrenérgico pueden ser útiles en el tratamiento del cáncer de cabeza y cuello.

En este contexto, un equipo de investigadores de la Universidad de Texas exploró los mecanismos de las interacciones cáncer-nervio en el carcinoma de cabeza y cuello, sobre la base de la hipótesis de que la proteína p53 suprime estas interacciones y que la pérdida de esta función de p53 aumenta la interferencia cáncer-nervio y, por lo tanto, promueve la progresión del tumor.

El equipo  de investigación demostró que las células cancerosas de cabeza y cuello pueden manipular las células nerviosas periféricas para promover el crecimiento tumoral.

En su estudio, los investigadores descubrieron que las células cancerosas secretan vesículas que contienen pequeñas moléculas de ARN (microARN) que son captadas por las neuronas sensoriales circundantes.

Susceptibles a medicamentos

Cuando las células cancerosas tienen una forma mutante de la proteína p53, el retículo endoplásmico secretado no contiene el microARN que bloquea el crecimiento neuronal. Como resultado, este retículo endoplásmico se reprograma en una neurona adrenérgica que promueve la proliferación de las células nerviosas y ayuda al crecimiento del tumor.

En las primeras etapas del desarrollo del cáncer se forman fibras nerviosas que se infiltran en el tejido tumoral, un proceso que se ha vinculado con resultados clínicos deficientes.

Es sabido que los neurotransmisores de estos nervios adrenérgicos (adrenalina y noradrenalina) son susceptibles a un tipo de fármacos conocidos como bloqueadores alfa y beta, los cuales son frecuentemente utilizados tratar la presión arterial alta y los latidos cardíacos irregulares.

En experimentos realizados en ratones con cáncer oral, el tratamiento con el bloqueador adrenérgico carvedilol se vinculó a un menor crecimiento tumoral y una proliferación de células cancerosas disminuida.

Aunque se necesitarán más estudios para esclarecer los acontecimientos moleculares que vinculan la neuritogénesis asociada al tumor con la progresión del cáncer, estos resultados plantean la tentadora posibilidad de que los medicamentos que se dirigen tanto al crecimiento axonal como al sistema nervioso adrenérgico puedan ser útiles para el tratamiento del cáncer de cabeza y cuello.

Referencia: Loss of p53 drives neuron reprogramming in head and neck cáncer. Nature, 2020. https://doi.org/10.1038/s41586-020-1996-3.