El trastorno de espectro autista suele detectarse durante los primeros años de vida de los humanos a raíz de una notoria dificultad para comunicarse e interactuar con los demás. Su aparición involucra aspectos genéticos, sin embargo, la causa concreta que da lugar al trastorno aún es desconocida por los científicos.

Sin embargo, poco a poco los investigadores han ido descubriendo más detalles para comprenderlo. Recientemente un equipo del Hospital General de Massachusetts publicó un artículo en Molecular Psichiatry que demuestra que los cerebros de hombres jóvenes con autismo tienen niveles más bajos de una proteína vinculada a la inflamación.

Proteína translocadora

Los últimos estudios sobre el tema han encontrado evidencia de que el trastorno de espectro autista está relacionado con la inflamación del tejido cerebral. Partiendo de ello, explican que uno de los signos de neuroinflamación con los niveles elevados de una sustancia llamada proteína translocadora (TSPO).

Los niveles de la proteína translocadora se pueden medir y ubicar en el cerebro mediante tomografía por emisión de positrones (PET) así como por resonancia magnética anatómica. En esta oportunidad, los investigadores utilizaron una nueva generación de “trazadores” de PET que han resultado mucho más precisos en la detección de esta sustancia.

Entonces escanearon los cerebros de 15 hombres adultos jóvenes diagnosticados con el trastorno de espectro autista, los cuales variaban mucho en cuanto al funcionamiento de sus habilidades intelectuales. Así también incluyeron a 18 sujetos sanos de edades similares que conformaron un grupo control con el cual compararían a los primeros.

Niveles más bajos en hombres autistas

El equipo manejaba la hipótesis de que las exploraciones cerebrales mostrarían niveles aumentado de la proteína translocadora en los participantes con autismo. Sin embargo, se sorprendieron con un resultado completamente contrario: los escaneos mostraron que los cerebros de los hombres con autismo tenían niveles más bajos de la proteína que los de los sujetos sanos.

“De hecho, los hombres con los síntomas más severos de autismo tendieron a tener la expresión más baja de TSPO. Cuando las pruebas se repitieron varios meses después, el patrón persistió”, explica Nicole Zurcher, PhD, investigadora del Centro Athinoula A. Martinos de Imágenes Biomédicas de MGH y autora del estudio.

“Las regiones del cerebro con baja expresión de TSPO se han relacionado previamente con autismo en estudios anteriores, y se cree que gobiernan las capacidades sociales y cognitivas, como el procesamiento de las emociones, la interpretación de las expresiones faciales, la empatía y la relación con los demás. Sabemos que estas regiones del cerebro están involucradas en el autismo”.

Tal parece que esta proteína hace más que solo servir como un indicador de inflamación cerebral. Los investigadores sugieren que esta juega múltiples roles de alta complejidad, y algunos, en lugar de denotar enfermedad, en realidad promueven la salud del cerebro, como el buen funcionamiento de las mitocondrias.

Referencia:

[11C]PBR28 MR–PET imaging reveals lower regional brain expression of translocator protein (TSPO) in young adult males with autism spectrum disorder. https://www.nature.com/articles/s41380-020-0682-z