En realidad las guerras siempre son eventos muy desafortunados que demuestran lo bajo que podemos caer como seres humanos “racionales” cuando hay un interés de por medio. Estos conflictos bélicos normalmente traen como consecuencia muerte, pobreza y desesperanza.

Sin embargo, la desesperación humana por lograr un objetivo puede hacer que nos innovemos tecnológicamente, creando artefactos que nos ayuden a obtener lo que deseamos. Así mismo, con la gran cantidad de heridos que habían en las guerras, también se necesitaba innovar en el ámbito científico de forma que estos pudieran sanar.

Por ejemplo, la Primera Guerra Mundial de 1914 fue uno de los conflictos bélicos más grandes que había experimentado el mundo, pero consigo trajo también unos cuantos descubrimientos. Vamos a verlos a continuación.

El tanque de guerra

Estos grandes vehículos que tanto asociamos a las guerras fueron desarrollados durante este conflicto armado por Reino Unido y Francia. Su objetivo era ser capaz de atravesar territorio mientras el enemigo atacaba de forma simultánea, además de poder atacarlo y también atravesar superficies complicadas para un vehículo común.

Es decir, este vehículo fue el responsable de romper la guerra entre trincheras. Además de las obvias ventajas en batalla, estos también causaban pánico a los enemigos, por lo que se utilizaban también para intimidar a las tropas.

Simulador de vuelo

Con los inicios de conflicto aéreo, era necesario capacitar a los pilotos antes de subirlos a aviones para disminuir el riesgo de perder soldados y también vehículos aéreos. Por eso, se creó ‘Le Piloteur’, el primer simulador de vuelo que existió, el cual utilizaba la misma tecnología de los toros mecánicos.

Reconocimiento aéreo

Anteriormente la forma de obtener información era solo a través de espías, pero una vez que surgió la idea de tomar fotografías del enemigo desde el cielo se pudo establecer su ubicación, se observaron sus movimientos e incluso se copiaron sus armas, por ejemplo, la Thornton Pickard fue construida a base de fotografías.

Hoy en día, esta técnica de reconocimiento aéreo es utilizada para la cartografía, la monitorización del tráfico y diversos estudios geológicos o científicos, además del patrullaje aéreo en fronteras y mares para evitar contrabando.

Dirigibles o zepelines

Sí, estos enormes vehículos aéreos también surgieron a raíz de la Primera Guerra Mundial, los cuales eran utilizados para lanzar grandes cantidades de bombas en un solo ataque. Eran tan grandes que requerían de muchos soldados para poder moverlo de sitio.

Sin embargo, a pesar de su utilidad, su uso fue reducido debido a la gran cantidad de accidentes que ocasionaba, tal como sucedió en el incendio del Hindenburg en 1937. Hoy en día son utilizados principalmente para publicidad.

Máquinas de cifrado

Como sabemos, era imprescindible la comunicación entre las tropas aliadas para poder enviar información acerca del enemigo o alertar ante posibles ataques. Sin embargo, muchos de los mensajes eran intervenidos, por lo que era necesario crear códigos que solo pudieran descifrar ciertas personas.

Por eso, se crearon estas máquinas capaces de hacer el trabajo en el año 1918, las cuales tenían por nombre Enigma y se pusieron a la venta cuatro años después para uso comercial. Fue tan útil en batalla que fue usada incluso durante la Segunda Guerra Mundial, hasta que Alan Turing encontró la forma de descifrarla.

Prótesis

Evitar la muerte de soldados nunca fue una prioridad para las naciones en la Primera Guerra Mundial. Sin embargo, muchos eran heridos y perdían partes de su cuerpo, por lo que esto empujó el desarrollo de artefactos que pudieran reemplazar las extremidades de los soldados. Si bien estos ya existían desde tiempos inmemoriales, pues se encontró una momia con una prótesis de un dedo del pie, fue en esta época cuando se desarrollaron a profundidad, pues incluso se creó la Asociación Americana de Prótesis y Órtesis en 1917.

Vacunas

Evitar las epidemias era una tarea imperativa, pues estas causaban bajas y, por lo tanto, una disminución en la cantidad de soldados. Además, las terribles condiciones en las que batallaban los soldados eran un ambiente propicio para que se propagaran las enfermedades. Por eso, se desarrollaron vacunas que mantuvieran a las tropas a salvo, pues para entonces solo existían las vacunas de viruela y fiebre tifoidea.

Para finales de la guerra, enfermedades infecciosas como tétano, malaria, tuberculosis, enfermedades de transmisión sexual e influenza ya estaban mucho más controladas.

Transfusión de sangre

Debido a la misma razón que se crearon las prótesis, surgió este novedoso procedimiento médico. Anteriormente las transfusiones de sangre eran muy peligrosas debido a que no se sabía acerca de los tipos de sangre hasta el año 1927.

Sin embargo, su implementación en los campos de batalla significó un gran avance para la medicina, pues para 1918 ya se había comprobado la utilidad de los anticoagulantes y de la refrigeración para prolongar la vida útil de la sangre. Además, dos años más tarde, el acto de donación de sangre para su almacenamiento ya estaba comenzando a dar frutos.

Ambulancias

Este fue otro gran avance para la ciencia, pues permitían trasladar a los heridos rápidamente a hospitales para ser tratados lo antes posible. Anteriormente, los soldados no contaban con una atención tan inmediata y fallecían en batalla, pues la ayuda llegaba a caballo y estos eran un objetivo para el enemigo. Durante la guerra, se probó con ambulancias motorizadas las cuales incluso podían ser solicitadas al llamar a los hospitales a través de telégrafos o teléfonos.

A pesar de haber sido un desastre en cuanto a muchos aspectos, la Primera Guerra Mundial nos demostró que es posible avanzar muy rápido cuando estamos en la búsqueda de un objetivo, el cual lamentablemente era sobrevivir el mayor tiempo posible y, al mismo tiempo, eliminar enemigos para poder ganar la guerra.