Muchos tratamos de vivir con el mantra de que día se divide en ocho horas de trabajo, ocho horas de recreación y ocho horas de descanso. La sabiduría convencional nos ha dicho durante mucho tiempo que necesitamos ocho horas de sueño por día, pero algunos aseguran que necesitan más, y otros dicen que funcionan bien con menos.

Hay sobrada evidencia científica que demuestra que un sueño adecuado es esencial para nuestra salud y bienestar en general. Sin embargo, al igual que con casi cualquier otra variable humana, existen grandes diferencias individuales en la cantidad de sueño que cada persona necesita.

Factores influyentes

El sueño es absolutamente esencial, y la privación prolongada del sueño tiene muchos efectos perjudiciales sobre la salud y la esperanza de vida. Esto se debe a que mientras dormimos el cerebro realiza muchas funciones críticas que no se pueden realizar mientras estamos despiertos.

La genética, la edad, la existencia de condiciones médicas, así como factores ambientales, de comportamiento y de estilo de vida, determinan la cantidad de sueño que una persona necesita.

Si bien los humanos necesitamos, en promedio, ocho horas de sueño cada noche, el tiempo exacto que se necesita para realizar estas funciones de sueño depende de una serie factores biológicos, ambientales y psicológicos.

Algunas personas, de sueño corto, solo necesitan siete horas, mientras que otras, de sueño largo, necesitarán nueve y hasta diez horas. Contrariamente a la creencia popular, es extremadamente raro que una persona requiera menos de seis horas de sueño por noche, y aquellos que hacen esta afirmación sobre sí mismos casi siempre tienen privación crónica del sueño.

La excepción a esta regla son los individuos con una variante genética que permite que el cerebro funcione de manera más eficiente con menos de seis horas de sueño, pero esto es extremadamente raro y muy pocas personas realmente tienen este gen.

Diferencias individuales

Por lo tanto, es mejor permitir que el cerebro dicte la cantidad de sueño que necesita en lugar de creer que se puede sobrevivir con menos de la media de siete a nueve horas de sueño.

La sabiduría convencional dice que necesitamos ocho horas de sueño por día, pero algunos aseguran que necesitan más, y otros afirman que funcionan bien con menos.

Es importante saber que el sueño experimenta cambios a lo largo de la vida; los niños y adolescentes necesitan dormir mucho más que los adultos y, a medida que alcanzamos la edad adulta mayor, es probable que necesitemos un poco menos de tiempo de sueño.

La cantidad de sueño que necesitamos para funcionar de la mejor manera también puede cambiar según el historial de sueño previo. Experimentar un período de privación del sueño, enfermedad o estrés elevado puede indicar la necesidad de dormir más de lo normal, al menos por un tiempo.

La cantidad de sueño que una persona necesita queda determinada por aspectos como la genética, la edad, la existencia de condiciones médicas, así como factores ambientales, de comportamiento y de estilo de vida; por lo tanto, es recomendable que cada persona identifique la cantidad de tiempo que requiere para un funcionamiento óptimo y, en función a eso, priorizar el sueño para dormir lo suficiente todas las noches.

Referencias:

Sleep duration over 28 years, cognition, gray matter volume, and white matter microstructure: a prospective cohort study. Sleep, 2020. https://doi.org/10.1093/sleep/zsz290

How Much Sleep Do We Really Need? National Sleep Foundation. https://bit.ly/2HD7JQZ