Las bacterias que habitan el intestino humano hacen más que solo descomponer los alimentos que ingerimos. Se ha demostrado que estas, en su correcta variedad y proporción, pueden evitar problemas como la diabetes y otras enfermedades crónicas como el Parkinson.

Ahora una nueva investigación ha encontrado que las bacterias intestinales relacionadas con el envejecimiento saludable se ven favorecidas con el cumplimiento de una dieta mediterránea durante un año. Asimismo, plantea que esta alimentación puede reducir la inflamación dañina que suele ocurrir en personas mayores.

Una alimentación saludable es crucial en la lucha contra el coronavirus

12 meses de dieta mediterránea

Los resultados de investigaciones anteriores sugerían que las dietas restrictivas, tan comunes entre las personas mayores y las que se encuentran en ancianatos, reducen el rango y los tipos de bacterias que conforman el microbioma intestinal común, causando fragilidad.

En vista de ello, un equipo de investigadores decidió averiguar si específicamente la dieta mediterránea podría mantener el microbioma en el intestino de las personas mayores promoviendo la proliferación de bacterias asociadas al envejecimiento saludable.

Entonces recolectaron datos de 612 personas de 65 a 79 años, las cuales fueron clasificadas como frágiles, al borde de la fragilidad o no frágiles al comienzo del estudio, y vivían en cinco países diferentes: Francia, Italia, Países Bajos, Polonia y el Reino Unido.

Los investigadores analizaron el microbioma intestinal de los participantes antes y después de 12 meses de seguir su dieta habitual o una dieta mediterránea, y descubrieron efectos muy positivos en esta última.

Seguir la dieta mediterránea durante 12 meses produjo cambios beneficiosos en el microbioma intestinal, deteniendo la pérdida de la diversidad bacteria que lo compone. De igual forma, produjo un aumento de tipos de bacterias que han sido relacionadas con indicadores de fragilidad reducida: velocidad al caminar, fuerza de agarre de las manos, mejor rendimiento cognitivo y una menor producción de sustancias químicas inflamatorias dañinas para el organismo.

Y aunque el estudio incluyó a personas provenientes de países con dietas muy diferentes, los resultados después de 12 meses de dieta mediterránea fueron similares y consistentes, independientemente de la edad, el peso o la nacionalidad.

¿Por qué funciona la dieta mediterránea?

El estudio reveló que los cambios en el microbioma radicaron en un aumento de las bacterias que se sabe que producen ácidos grasos de cadena corta, y una disminución de las bacterias involucradas en la producción de ácidos biliares particulares. Estos últimos han sido vinculados a un mayor riesgo de daño célular, cáncer de intestino, resistencia a la insulina e hígado graso.

Los investigadores también resaltaron que estos cambios fueron impulsados por el aumento de la fibra dietética y las vitaminas y minerales asociados, específicamente, C, B6, B9, cobre, potasio, hierro, manganeso y magnesio.

La dieta mediterránea seguida por los participantes era rica en frutas, verduras, nueces, legumbres, aceitunas aceite y pescado, pero bastante baja en carnes rojas y grasas saturadas, ideal para personas de tercera edad.

De modo que, en lugar de seguir optando por dietas restrictivas que debilitan y disminuyen la calidad de vida, podría consultarse con un médico la posibilidad de iniciar una dieta de este tipo.

Referencia:

Dieta mediterránea contra el deterioro cognitivo en los mayores. https://www.infosalus.com/nutricion/noticia-dieta-mediterranea-contra-deterioro-cognitivo-mayores-20200220080247.html

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