El cáncer de piel es una enfermedad en la que empiezan a producirse células malignas en los tejidos de la piel. El riesgo de padecerlo aumenta en pieles blancas y en personas mayores de 50 años de edad, sin embargo, un equipo de investigadores indagó recientemente en las causas genéticas que dan lugar a la afección.

El equipo identificó 8 nuevas regiones genómicas que aumentan el riesgo de desarrollar cáncer de piel. Según indican en su artículo en la revista Nature Communications, estos hallazgos confirman los 14 loci con mayor riesgo de cáncer de piel en las células escamosas encontrados en investigaciones previas, y añade 8 nuevas ubicaciones genómicas, dando un total de 22 loci de riesgo.

El mayor estudio genético de carcinoma de células escamosas de la piel

El análisis incluyó seis cohortes internacionales que involucraron aproximadamente 20,000 casos de cáncer de piel de células escamosas y 680,000 personas que no han tenido este tipo de cáncer como grupo de control para comparar.

Para obtener estos datos, los investigadores consultaron la base de la compañía de pruebas genéticas 23andMe, así como el Estudio de Salud de la Enfermera, el Estudio de Seguimiento de Profesionales de la Salud, el Registro de Cáncer de Islandia y el banco de muestras de la División de Genética Humana de la Universidad Estatal de Ohio. De hecho, según palabras del epidemiólogo Jiali Han, “este es el mayor estudio genético asociado para el carcinoma de células escamosas de la piel”.

Y en efecto, los estudios previos estaban en lo correcto. Los investigadores confirmaron que los genes de pigmentación también pueden ser el gen de susceptibilidad al cáncer de piel de una persona. Además, identificaron otros mecanismos moleculares adicionales que influyen en el desarrollo de la enfermedad.

Genes específicos para el carcinoma de células escamosas

El cáncer de piel tiene tres formas frecuentes: carcinoma de células escamosas, el carcinoma de células basales y el melanoma, que suele ser el más agresivo. Las primeras suelen responder al tratamiento y rara vez se propagan a otras partes del cuerpo, según indica el Instituto Nacional del Cáncer.

Hasta ahora, se sabía que existía una superposición genética en el desarrollo de estas formas, sin embargo, este análisis ha demostrado que hay genes específicos involucrados con el carcinoma de células escamosas.

Los investigadores también confirmaron que rasgos como piel clara, pecas, ojos azules y cabello castaño están estrechamente relacionados con los loci de riesgo identificados. Aunque estos rasgos junto con la exposición al sol, ya habían sido asociados con el cáncer de piel desde hace mucho tiempo.

Tomando en cuenta esto, Han recomienda a las personas “evitar la exposición al sol es siempre la estrategia de prevención primaria, independientemente de la pigmentación de la piel”. Por el momento, el equipo se enfocará en identificar más loci de riesgo para la enfermedad.

Referencia:

Sarin et al, Genome-wide meta-analysis identifies eight new susceptibility loci for cutaneous squamous cell carcinoma. https://www.nature.com/articles/s41467-020-14594-5