El estrés es un componente común en el acelerado estilo de vida que actualmente lleva el mundo. Demasiadas tareas pendientes, lugares a los que ir y compromisos a los que asistir constantemente llenan nuestra mente y nos agobian con la sensación de que no hay suficiente tiempo ni energía para hacerlo todo.

Esta sensación nunca es grata y, por ello, muchas veces podemos encontrarnos buscando soluciones variadas con las que aprender a afrontarla o eliminarla. Ahora, la ciencia se ha interesado también en este tema y, a través de un estudio que involucraba el aprendizaje del mindfulness, han encontrado la respuesta a este problema.

Lo que plantea el estudio

https://bluered.es/wp-content/uploads/2016/03/Mindfulness.jpgEl interés de los investigadores durante el estudio era poder comprender si, el aprender técnicas de mindfulness, aunque fueran solo las más básicas, podía tener un efecto positivo en los individuos. En resumen, estas técnicas hacen referencia a la habilidad de estar presente en el momento, vivirlo y aceptarlo, sin constantemente emitir juicios, solo disfrutando de los que se es y de lo que se siente.

Para la investigación, tomaron como muestra un grupo de individuos sin experiencia previa en esta área o en técnicas de meditación. Luego, durante 20 minutos, fueron parte de una inducción en las que se les presentaron todas las bases de este estado mental. Una vez ello fue hecho, entonces los investigadores pudieron dar inicio verdaderamente a su investigación.

Dos estados mentales – una misma situación

https://sloyu.com/wp-content/uploads/2017/05/MenteLlenaMentePlena.jpgPara poder medir las reacciones de sus sujetos de prueba, el cerebro de los mismos era monitoreado y las reacciones de este se registraban en una máquina que presentaba las áreas activas en el momento. A un grupo de los individuos, se les pidió primero que reaccionaran a diferentes situaciones como lo harían normalmente.

Luego, se les sometió a una situación de estrés físico al presentar contra su piel un objeto a muy alta temperatura por unos segundos. A su vez, se les presentaron imágenes desagradables diseñadas para generar pensamientos negativos.

Al segundo grupo se le pidió que utilizaran las recién aprendidas técnicas de mindfulness. Estos fueron sometidos a las dos mismas situaciones que el primer grupo. Al concluir el experimento, las reacciones no podían ser más claras.

En primer lugar, aquellos que aplicaron las técnicas tuvieron una predisposición mucho menor a formular pensamientos negativos. E, incluso, estos también tuvieron una tolerancia al calor mucho más alta que aquellos que simplemente reaccionaron como normalmente lo harían.

Los beneficios de esta práctica quedan corroborados por la ciencia

https://www.elegirhoy.com/uploads/fichas-eventos-imagenes/MindfulnessofBreath.jpgEn el estudio, también se pudo ver que los procesos mentales en ambos grupos se llevaron a cabo lejos de la corteza prefrontal (lugar del pensamiento racional y la toma de decisiones). Por lo que, los cambios actitudinales y de percepción que tuvieron los individuos que practicaron el mindfulness no se debieron a una decisión voluntaria de los mismos, sino a una respuesta de su organismo y de su cerebro a su estado mental.

Los investigadores opinan que haber descubierto esto puede ofrecer un nuevo modo de abordar los tratamientos de pacientes con enfermedades crónicas. Ya que esta práctica ha mostrado ser capaz de presentar beneficios palpables para el organismo.

Al final, la conclusión a la que este estudio nos lleva es que, la mejor forma de afrontar los momentos es viviéndolos sin juicios. Ya que, al dejarlos ser y solo aceptarlos, el cerebro encuentra en esta acción la capacidad de sobrellevar de mejor forma situaciones de dolor y produce una cantidad mucho menor de pensamientos negativos.

Referencias:

Let it be: Mindful-acceptance down-regulates pain and negative emotion: https://doi.org/10.1093/scan/nsz104