El cáncer es un fantasma que ha perseguido a la humanidad por años. En épocas anteriores, contraerlo era un sinónimo inmediato de muerte. En la actualidad, con los avances de la ciencia, la tecnología y la medicina, las cosas han cambiado.

Ahora, existen variedades de tratamientos y cada vez surgen más con mejores alternativas y porcentajes de éxito. Está claro que, aún existen variantes muy fuertes de esta enfermedad que aún son difíciles de combatir.

Asimismo, también se sabe que el diagnóstico temprano es clave para tener mejores resultados. Sin embargo, muchas veces fallamos en identificar el origen de esta patología, ya que, parece poder ser provocada por gran cantidad de factores ambientales.

En adultos, muchas veces pueden aludirse las causas a su estilo de vida, pero, en niños es más difícil identificarlas. Lastimosamente, aún en este campo faltan muchas luces y la cantidad de casos de niños diagnosticados con esta enfermedad no para de aumentar.

Una tendencia al alza

https://www.paho.org/journal/sites/default/files/styles/flexslider_thumbnail/public/2019-01/childhood-cancer-640x427.jpg?itok=GIRlk2tyConscientes de esto, el equipo de investigadores australianos que publicaron sus hallazgos en el Medical Journal of Australia comenzaron a estudiar estos casos para intentar determinar un patrón.

Este se pudo hallar fácilmente. Cada año, la cantidad de niños en el mundo que son diagnosticados con esta enfermedad aumenta en un 1,2%. Con estas cifras, los investigadores también determinaron que, para dentro de 15 años, el porcentaje total habrá tenido un aumento de más de 7% de incidencia de estos casos.

La investigación

Para poder determinar esto, el equipo debió realizar un estudio recopilatorio profundo. Este se basó en recabar y analizar los datos de niños diagnosticados con cáncer en Australia desde 1983 hasta el 2015.

Los datos fueron provistos por el Registro Australiano de Cáncer Infantil. Y, fue gracias a sus números que los investigadores fueron capaces de sacar las proyecciones para los próximos años.

Con el conteo realizado en el periodo recién mencionado, se encontró que la cantidad de niños diagnosticados era de 174 de cada 1.000, teniendo un total de unos 770 cada año. Según las proyecciones, este número podría aumentar a 186 niños diagnosticados por cada 1.000, lo que llevaría a tener 1060 casos por año.

¿Qué hacer con esta información?

https://www.scitecheuropa.eu/wp-content/uploads/2019/10/Childhood-cancer-696x392.jpgComo podemos ver, hasta la fecha ha sido posible detectar la tendencia. Sin embargo, no ha sido tan fácil ubicar las causas detrás de la misma. Hasta estos momentos, estas permanecen como un factor desconocido.

Por lo que, podríamos preguntarnos cuál era el propósito de esta investigación. Aunque la misma no fue diseñada para rastrear el posible origen de este problema creciente, sí ha planteado una imagen más clara de lo que podría venir en el futuro.

Debido a lo cual, sus datos podrían ser utilizados para preparar de mejor manera a las instituciones del cuidado de la salud para que puedan aceptar y tratar a todos los niños que lleguen a sus puertas tras el incremento de diagnósticos.

De este modo, aunque aún hay que seguir investigando la causa para poder finalmente cortar las cosas de raíz. Por lo menos podemos contar con la seguridad de que, cuando el tiempo llegue, las organizaciones estarán lo más preparadas posibles para dar una respuesta acorde y salvar tantas vidas como sea posible.

Referencia:

The incidence of childhood cancer in Australia, 1983–2015, and projections to 2035: https://doi.org/10.5694/mja2.50456