Aunque es de los menos frecuentes, el cáncer de páncreas es uno de los más fatales, con una tasa de mortalidad que alcanza el 98 por ciento.

El cáncer de páncreas tiene una de las peores tasas de supervivencia entre los cánceres, y los pacientes diagnosticados tienen una probabilidad de apenas 9 por ciento de sobrevivir durante al menos cinco años después de su diagnóstico.

Pero una especie de “máquina del tiempo” podría ayudar a los científicos a retroceder para observar cómo las células con mutaciones genéticas clave interactúan y se vuelven invasivas. De esta forma, podrían comprender mejor cómo comienza el cáncer y empezar a detectarlo de manera más temprana.

Las células se protegen contra el estrés manteniéndose juntas

Desarrollar cáncer de páncreas en poco tiempo

Este método fue propuesto en un documento publicado en la revista Small, implica el uso de un tubo hueco de colágeno que imita la anatomía de un conducto pancreático. A través de este, se pueden inyectar líneas celulares de cáncer y observar con detalle cómo va evolucionando la enfermedad con el paso del tiempo.

La gran ventaja de este método es que reduce significativamente el tiempo de desarrollo del cáncer, uno de los grandes obstáculos en este campo. Y es que, por lo general, el cáncer de páncreas tarda entre 10 y 20 años en desarrollarse en un paciente, e incluso en modelos animales el proceso puede durar meses. Sin embargo, con el uso de la “máquina del tiempo” el desarrollo de la enfermedad ocurre en apenas dos semanas.

“Podemos observar lo que sucede durante un largo período de tiempo. Esto nos ayuda a ver tendencias que normalmente no veríamos”, afirma Bumsoo Han, profesor de ingeniería mecánica y líder del programa del Centro de Investigación del Cáncer en la Universidad de Purdue.

Esta reducción del tiempo viene dada a que los investigadores pueden cargar las líneas celulares de un modelo animal o de los pacientes sin necesidad de esperar a que ocurra la mutación genética primero.

Insertando células cancerosas en la máquina del tiempo

El equipo desarrolló la línea celular pancreática en un modelo de ratón, para luego cargar la línea celular cancerosa a través de los canales microfluídicos del conducto pancreático artificial, y una vez dentro empiezan a crecer, dando como resultado un modelo tumoral muy realista.

“La curvatura del conducto pancreático afecta el comportamiento de las células”, añade Han. “Podríamos cultivar estas células cancerosas en una placa de Petri, pero debido a que la placa es plana, no veríamos el mismo comportamiento”.

A lo largo del trayecto, los investigadores también descubrieron que algunos tipos de células cancerosas son resistentes a los medicamentos. Sin embargo, el equipo debe explorar más a fondo el tema, indagando también en las mutaciones que dan lugar a la enfermedad.

Referencia:

A Biomimetic Tumor Model of Heterogeneous Invasion in Pancreatic Ductal Adenocarcinoma. https://onlinelibrary.wiley.com/doi/abs/10.1002/smll.201905500

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