El amor es un sentimiento que casi todo el mundo experimenta al menos una vez y tiene un gran impacto en nuestras vidas.

Los sentimientos y emociones asociados a relaciones románticas ocurren cuando, impulsado por una poderosa atracción, el cerebro libera ciertas sustancias químicas que nos hacen sentir bien. Aunque este efecto puede perdurar por largo tiempo, en la mayoría de los casos, eventualmente estos sentimientos se desvanecen.

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Estado emocional intenso

Muchos se cuestionan por qué experimentamos ese sentimiento cálido y confuso cuando nos sentimos atraídos por alguien. Ese sentimiento se llama limerencia. El término, que fue acuñado en 1979 por Dorothy Tennov, describe el estado emocional intenso del enamorado y se refiere a la atracción intensa e involuntaria que sentimos durante las primeras etapas de una relación romántica.

Es natural que la intensidad de los sentimientos románticos se desvanezca con el paso del tiempo.

La limerencia se distingue por la presencia de pensamientos intrusivos (no podemos dejar de pensar en esa persona) y una necesidad de reciprocidad (dificultad para soportar el pensamiento de ser rechazado por esa persona).

El estado emocional de limerencia tiene una base biológica. Cuando nos sentimos atraídos por alguien, nuestros cerebros liberan sustancias químicas como la noradrenalina y la dopamina, que hacen que nuestros corazones palpiten y afloren sentimientos de felicidad.

Aunque el sentimiento de limerencia puede durar semanas o décadas, la mayoría de las personas comienzan a sentir su declive dentro de un año o dos después de comenzar una relación romántica.

A medida que formamos un vínculo romántico duradero, la dopamina y la noradrenalina dejan de fluir y son reemplazados por hormonas asociadas con la vinculación social, como la oxitocina.

Intensidad desvanecida

En las primeras etapas de una relación romántica, el cerebro reacciona a su pareja como si fuera una droga. A medida que la relación se profundiza, el cerebro reacciona ante su pareja como lo haría con un compañero amoroso, con sentimientos de calma, calidez y seguridad.

La limerencia es el estado emocional intenso del enamorado y se refiere a la atracción intensa e involuntaria que sentimos durante las primeras etapas de una relación romántica.

Aunque es natural que la intensidad de los sentimientos románticos se desvanezca con el paso del tiempo, hay algunas recomendaciones que podemos implementar para mantener la intimidad dentro de nuestras relaciones románticas a largo plazo.

Siempre que puedas elimina las distracciones y bríndale a tu pareja toda tu atención, ten metas para la relación y muestra gratitud; estos son aspectos favorables para extender “la llama” de la relación.

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Respecto a cómo las parejas pueden preservar ese sentimiento, la profesora Rose Wesche, catedrática en el Departamento de Desarrollo Humano y Ciencias de la Familia del Instituto Politécnico de Virginia, recomienda:

“Toma decisiones conscientes sobre cómo iniciar una relación y asegúrate de que tus decisiones sean consistentes con sus deseos. Comunícate con tu pareja en cada paso del camino. Estas cosas simples son cruciales para cualquier relación feliz, independientemente de si es una aventura casual o un compromiso a largo plazo”.

Referencias:
Regulation of Romantic Love Feelings: Preconceptions, Strategies, and Feasibility. Plos One, 2016. https:// doi.org/10.1371/journal.pone.0161087

The Relationship between Intimacy Change and Passion: A Dyadic Diary Study. Frontiers in Psychology, 2017. https://doi.org/10.3389/fpsyg.2017.02257

Perceived ability to regulate love. Plos One, 2019. https://doi.org/10.1371/journal.pone.0216523

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