La vitamina D es producida por nuestro cuerpo ante la exposición a la luz solar. Se trata de un compuesto de suma importancia para la salud ósea, sobre el cual se creyó durante un tiempo que tiene efectos protectores contra las alergias en los niños.

Sin embargo, una nueva investigación ha revelado que tomar suplementos prenatales de vitamina D tiene poco efecto en la prevención del asma y las sibilancias recurrentes en niños pequeños de hasta 6 años.

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Poca protección contra el asma hasta los 6 años de vida

Un estudio previo completado en 2016 había sugerido que los suplementos prenatales de vitamina D podían proteger a los niños de hasta 3 años del asma, por lo que los investigadores se interesaron en indagar en el tema.

Entonces un equipo de investigadores se enfocó en determinar si los niños que habían recibido 4400 UI de vitamina D3 por día durante el embarazo de sus madres tendrían una menor incidencia de asma hasta la edad de 6 años en comparación con los hijos nacidos de madres que habían recibido 400 UI de vitamina D3 por día.

Según indica Augusta A. Litonjua, profesora y jefa de la división de medicina pulmonar en el departamento de pediatría del Centro Médico de la Universidad de Rochester y autora principal del documento, ya se manejaban hipótesis de que la vitamina D podría afectar la programación uterina y el desarrollo inmunitario, lo cual puede estar relacionado con el asma.

“Queríamos estudiar los efectos en los niños durante varios años porque el asma es muy difícil de diagnosticar temprano en la vida”, señaló.

Pero en contraste con los hallazgos anteriores, los resultados de este estudio mostraron que los efectos protectores de la vitamina D prenatal sobre síntomas similares al asma disminuyeron cada año que pasaba en la vida del niño desde su nacimiento. Además, las diferencias de vitamina D se igualaron tanto en el grupo de control como en el experimental de uno a seis años.

Aunque es necesario destacar que el diseño de este estudio no incluyó la suplementación con dicha vitamina después del nacimiento, sino las proporcionadas en la etapa prenatal, por lo que estos resultados son no suficientes para dar por hecho la ineficacia del nutriente en este aspecto.

“Una vez que comienza la inflamación con asma, continúa”, añade Litonjua. “La vitamina D tiende a detenerlo, por lo que nos gustaría estudiar los efectos tempranos proporcionando suplementos durante la primera infancia”.

Pese a que su función protectora contra el asma aún es discutible, no por ello la vitamina D debe perder prestigio. La suplementación de la misma durante el embarazo puede reducir el riesgo de preeclampsia, bajo peso al nacer y parto prematuro, pero de igual forma, la evidencia existente no es definitiva.

Referencia:

Six-Year Follow-up of a Trial of Antenatal Vitamin D for Asthma Reduction. https://www.nejm.org/doi/10.1056/NEJMoa1906137

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