Como principal causa de diarrea en los pacientes hospitalizados de todo el mundo, la bacteria Clostridium difficile impone una pesada carga a los sistemas de atención de la salud.

Aunque las infecciones por C. difficile se han hecho cada vez más tratables con el uso más generalizado de los trasplantes de microbiota fecal, la incidencia de la infección por esta bacteria sigue aumentando a pesar de las extensas intervenciones que limitan la transmisión de un paciente a otro y el control del uso indiscriminado de antibióticos.

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Mecanismos de la colonización

Para afrontar la creciente incidencia de infección por C. difficile y hacer que las intervenciones sean significativas, será necesario centrarse en las etapas entre la colonización y la enfermedad. Sin embargo, los mecanismos de la colonización y los factores que rigen la progresión hacia la enfermedad no son bien entendidos.

En este sentido, los resultados de una investigación realizada por un equipo de científicos de Instituto Tecnológico de Massachusetts (MIT) y la Universidad de Viena encontró evidencia que sugiere que el riesgo de ser colonizado por el patógeno C. difficile aumenta inmediatamente después de los trastornos gastrointestinales que provocan diarrea.

Las pruebas mostraron que las alteraciones gastrointestinales crean una ventana de susceptibilidad a la colonización por C. difficile durante la recuperación.

El equipo descubrió que las infecciones por Clostridium difficile pueden seguir a cualquier tipo de diarrea, ya sea tratada o no tratada, y que la enfermedad puede ser recurrente durante muchos meses.

El estudio encontró evidencia de que las alteraciones gastrointestinales, como las causadas por intoxicación alimentaria y abuso de laxantes, desencadenan la susceptibilidad a la colonización por C. difficile y los portadores siguen siendo positivos para la bacteria durante un año o más.

Colonización detectada

Para llegar a estas conclusiones, el equipo analizó datos de encuestas temporales de microbiomas intestinales de individuos que tenían enfermedades diarreicas y no fueron tratados con antibióticos.

Aunque los datos muestran diferentes aspectos de colonización y propagación, durante el análisis el equipo detectó la colonización de C. difficile poco después de que se adquirieron las enfermedades.

La investigación sugiere que el riesgo de colonización por la bacteria C. difficile aumenta inmediatamente después de eventos diarreicos.

Para probar directamente el impacto de la diarrea en la susceptibilidad a la colonización, el equipo desarrolló un modelo de ratón cuyos ejemplares fueron alimentados con cantidades crecientes de laxantes mientras se exponían a esporas de C. difficile no patógenas.

Los resultados de estas pruebas en ratones mostraron que las alteraciones gastrointestinales crean una ventana de susceptibilidad a la colonización por C. difficile durante la recuperación, indicando que la probabilidad de colonización es más alta en los días inmediatamente posteriores a las alteraciones agudas.

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En referencia a estos resultados, el doctor Martin F. Polz, afiliado a la División de Ecología Microbiana de la Universidad de Viena y autor principal de la investigación, señaló:

“Hasta ahora se pensaba que Clostridium difficile se transmitía principalmente en personas cuya flora intestinal estaba debilitada por la administración de antibióticos, pero estos resultados indican que el germen aparece ante cualquier trastorno intestinal, independientemente de si es causado por antibióticos, enfermedades infecciosas o alteraciones gastrointestinales como intoxicaciones alimentarias o abuso de laxantes”.

Referencia: Diarrhoeal events can trigger long-term Clostridium difficile colonization with recurrent blooms. Nature Microbiology, 2020. https://doi.org/10.1038/s41564-020-0668-2

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