Contar con una mayor comprensión de los cambios cerebrales que anteceden la enfermedad de Alzheimer sintomática es un recurso imperativo para la predicción precisa de los síntomas clínicos subsiguientes y, en gran medida, sustentaría el diseño de tratamientos enriquecidos dirigidos a las primeras fases de la enfermedad antes de que se produzcan cambios neurodegenerativos extensos.

Pero la falta de biomarcadores de investigación obstaculiza de manera crucial las estrategias de prevención y tratamiento temprano de la enfermedad de Alzheimer.

Este medicamento para el edema mejora los síntomas del autismo

Evaluando la conectividad cerebral

En este contexto, un estudio realizado por equipo de investigadores de varias instituciones españolas encontró evidencia de que una conectividad funcional interrumpida del locus coeruleus, una región anatómica entre el tronco del encéfalo y el cerebelo, puede ser un biomarcador predictivo de la enfermedad de Alzheimer.

En la descendencia de pacientes con Alzheimer, la conectividad disminuida entre el locus coeruleus y el cerebelo se asoció con puntuaciones de memoria deficientes.

Con el fin de identificar marcadores de riesgo para la enfermedad, el equipo de investigación, que involucró a científicos de la Universidad de Barcelona, el Instituto de Investigación Biomédica de Bellvitge y el Consorcio de Investigación Biomédica en Red de Salud Mental, entre otras instituciones, evaluó una cohorte de hijos de pacientes con Alzheimer de inicio tardío.

La cohorte estuvo conformada por 31 descendientes directos de pacientes con Alzheimer (9 hombres, 22 mujeres con una edad promedio de 50 años) y 28 sujetos de control emparejados por edad (8 hombres, 20 mujeres), quienes se sometieron a una evaluación neurocognitiva y a una adquisición de imágenes por resonancia magnética funcional en estado de reposo.

Estos análisis permitieron que los investigadores evaluaran la conectividad global de todo el cerebro del área del tronco cerebral, y posteriormente examinaron los patrones de conectividad funcional de las regiones que mostraban diferencias entre los dos grupos.

Un potencial biomarcador

Los investigadores encontraron que, en comparación a los individuos de control, los descendientes de pacientes con Alzheimer obtuvieron peores resultados en las medidas neurocognitivas de la memoria y el funcionamiento general.

La falta de biomarcadores de investigación obstaculiza de manera crucial las estrategias de prevención y tratamiento temprano de la enfermedad de Alzheimer.

En los análisis de imágenes, el equipo encontró evidencia de que los descendientes de pacientes con Alzheimer mostraron una menor conectividad global en un área que abarcaba el locus coeruleus izquierdo.

Este hallazgo podría conducir a un tratamiento para la enfermedad de Alzheimer

Este hallazgo se explicaba en gran medida por la disminución de la conectividad entre el locus coeruleus y la corteza cerebelosa. Además, la conectividad funcional entre el locus y el cerebelo izquierdo se correlacionó positivamente con el retraso en las puntuaciones de recuerdo observado en los descendientes de pacientes con Alzheimer.

En conclusión, señalan los autores del estudio, la evaluación de la conectividad funcional entre el locus coeruleus y el cerebelo puede servir como un biomarcador de la vulnerabilidad a la enfermedad de Alzheimer.

Referencia: Disrupted functional connectivity of the locus coeruleus in healthy adults with parental history of Alzheimer’s disease. Journal of Psychiatric Research, 2020. https://doi.org/10.1016/j.jpsychires.2020.01.018

Más en TekCrispy