Pocos lo saben, pero pese al incremento salvaje observado el año pasado en el uso de cigarrillos electrónicos, la cantidad de estadounidenses que fuman tabaco ha disminuido de manera constante y significativa en las últimas dos décadas, lo cual es positivo.

Sin embargo, este descenso en el uso del cigarrillo no ha influido en las enfermedades sobre las que incide: una investigación preliminar presentada por la American Heart Society revela que la tasa de sobrevivientes de accidentes cerebrovasculares que fuman no ha cambiado significativamente en los últimos años.

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Sobrevivientes con pocos avances en el abandono del tabaquismo

Los investigadores extrajeron los datos de más de 49,000 adultos de 20 años o más que participaron en las Encuestas Nacionales de Examen de Salud y Nutrición entre 1996 y 2016, encontrando que una de cada 37 personas informó un accidente cerebrovascular previo.

El equipo corroboró lo planteado al principio entre los períodos de 1999-2000 y 2015-2016, donde el porcentaje general de fumadores activos en la población general disminuyó de manera constante y significativa, de aproximadamente 25 por ciento a 19 por ciento respectivamente.

Descubrieron que el 24 por ciento de los sobrevivientes de un accidente cerebrovascular fumaba activamente. Pero en contraste con la disminución de fumadores, el porcentaje de sobrevivientes de la afección que fumaron no cambió significativamente, yendo apenas de 23 por ciento a 26 por ciento respectivamente en dichas encuestas.

Resultados similares se obtuvieron en un análisis previo realizado en 2015, pero en dicha oportunidad los pacientes escogidos habían sufrido ataques cardíacos. De igual forma, la proporción de pacientes con un ataque cardíaco previo que fumaban no disminuyó entre 1999 y 2012.

Fumar aumenta el riesgo de un segundo accidente cerebrovascular

El problema parece estar en la falta de disposición de parte de los sobrevivientes de un accidente cerebrovascular en el abandono del hábito, lo cual merece intervenciones más agresivas en el sector salud.

Neal S. Parikh, MD, autor principal del estudio y profesor asistente de neurología en Weill Cornell Medicine en la ciudad de Nueva York resalta la importancia de dejar de fumar como medida preventiva para personas con una historia previa de accidente cerebrovascular. “La investigación previa muestra que aquellos que continúan fumando tienen más probabilidades de morir o sufrir un ataque cardíaco o un segundo accidente cerebrovascular”, agrega.

“La importancia de dejar de fumar debe enfatizarse junto con la importancia de tomar medicamentos anticoagulantes (como aspirina, clopidogrel o un anticoagulante) y medicamentos para reducir el colesterol según lo prescrito, y garantizar que se controle la presión arterial”.

La investigación se presentará en la Conferencia Internacional de Accidentes Cerebrovasculares 2020 de la American Stroke Association, una reunión que reúne a investigadores y médicos internacionales enfocados en la ciencia de la apoplejía y la salud del cerebro.

Referencia:

Smoking rates falling in adults, but stroke survivors’ smoking rates remain stead. https://newsroom.heart.org/news/smoking-rates-falling-in-adults-but-stroke-survivors-smoking-rates-remain-steady

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