¿Cuántas veces has ido a hacerte exámenes de sangre y las bionalistas o enfermeras se toman su tiempo para extraer la muestra de tu brazo? Identificar las venas requiere más destreza de lo que muchos imaginan, ¿pero y si pudiera dejarse esta tarea a alguien más, como un robot, por ejemplo?

Esta idea fue contemplada por un equipo de investigadores obteniendo resultados muy convincentes: un robot se mostró tan o más eficiente que los mismos humanos en el primer ensayo clínico en humanos de un dispositivo automatizado de extracción y análisis de sangre.

Un robot guiado por imagen de ultrasonido

El artículo publicado en la revista Technology presente un dispositivo que funciona con un robot guiado por imagen de ultrasonido que se encarga de extraer la sangre de las venas. También incluye un módulo que maneja muestras y un analizador de sangre basado en una centrífuga, que brinda la posibilidad de usarse en camillas y en ambulancias además de entornos típicos como las salas de emergencias, clínicas, consultorios médicos y hospitales.

La mejor parte es que, pese a ser un robot, los resultados durante las primeras pruebas fueron comparables o excedieron los estándares clínicos, obteniendo una tasa de éxito general de 87 por ciento para los 31 participantes en el ensayo. Además, 25 participantes eran personas con venas de fácil acceso, y en ellos la tasa de éxito fue de 97 por ciento.

“Un dispositivo como el nuestro podría ayudar a los médicos a obtener muestras de sangre de manera rápida, segura y confiable, evitando complicaciones innecesarias y dolor en pacientes por intentos de inserción de agujas múltiples”, dice el autor principal Josh Leipheimer, estudiante de doctorado en ingeniería biomédica en el laboratorio del investigador principal Martin L. Yarmush, profesor del departamento de ingeniería biomédica de la Facultad de Ingeniería de la Universidad de Rutgers-New Brunswick.

Las dificultades en la punción venosa

La punción venosa es un procedimiento tradicional que consiste en insertar una aguja en una vena para obtener una muestra de sangre o realizar una terapia intravenosa. Es el más común del mundo, y solo en Estados Unidos se realizan unas 1,400 millones cada año.

Pero a pesar de ser tan común, el personal médico puede equivocarse por diferentes razones. 27 por ciento de los pacientes no tiene venas visibles, 40 por ciento no tiene venas palpables y 60 por ciento de los casos corresponden a pacientes demacrados.

Estas dificultades obligan al encargado de tomar la muestra a repetir el procedimiento, lo cual aumenta la probabilidad de flebitis, trombosis e infecciones, así como de requerir punzar las venas grandes del cuerpo o las arterias, lo cual involucra riesgos mayores.

De modo que la punción venosa figura entre las principales causas de lesiones entre los pacientes y los médicos, además de generar gastos de 4 mil millones de dólares al año solo en los Estados Unidos.

Sin embargo, la implementación de este dispositivo puede proporcionar resultados más rápidos y permitiría a los profesionales de la salud dedicar este tiempo ahorrado a asistir a otros pacientes en el recinto.

Pero además hay expectativas en implementar este robot en otros procedimientos como cateterismo, acceso venoso central, diálisis y colocación de líneas arteriales luego de mejorar su rendimiento.

Referencia:

First-in-human evaluation of a hand-held automated venipuncture device for rapid venous blood draws. https://www.worldscientific.com/doi/abs/10.1142/S2339547819500067