Si bien nuestro planeta cuenta con una espesa cubierta de ozono que sirve de persiana y nos protege de los rayos del Sol, este gas no necesariamente sea muy saludable para los humanos si hay contacto directo.

La contaminación del aire también involucra niveles considerables de ozono, y la exposición diaria a esta en ciudades de todo el mundo ha sido relacionada con un mayor riesgo de muerte. Esta fue la conclusión a la cual llegó un equipo de investigadores del London School of Hygiene and Tropical Medicine del Reino Unido y colaboradores del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC). Los detalles se publicaron recientemente en la revista British Medical Journal.

Umbrales de calidad del aire

La Organización Mundial de la Salud (OMS) establece la calidad del aire debe ser de 100 microgramos por metro cúbico de aire ambiente. Por su parte, la directiva de la Unión Europea considera correctos 120 microgramos por metro cúbico, el estándar nacional de calidad del aire ambiente de Estados Unidos lo incrementa a 140 microgramos por metro cúbico, mientras que el estándar chino de calidad del aire es de 160 microgramos por metro cúbico.

Y a pesar de que las mencionadas incluyen potencias mundiales, lo estudios más recientes sugieren que alrededor del 80 por ciento de la población mundial que vive en áreas urbanas está expuesta a niveles de contaminación del aire que exceden los umbrales marcados por la OMS.

Muertes vinculadas a la contaminación del aire

Los científicos analizaron la mortalidad diaria, el clima y los contaminantes presentes en el aire en 406 ciudades de 20 países de todo el mundo entre los años 1985 y 2015. Para ello, consultaron los datos de Multi-City Multi-Country Collaborative Research Network (MCC), una red de colaboración internacional en la que profesionales de todo el mundo trabajan en la búsqueda de evidencias epidemiológicas que relacionen la salud con los climas. Fue así como obtuvieron información sobre los niveles promedio diarios de ozono, contaminación por partículas, temperatura y humedad relativa en cada ciudad.

Se registraron casi 50 millones de muertes, 6,000 de las cuales se podrían haber evitado cada año en dichas ciudades de haber sido más cuidadosos en cuanto al tema de la calidad del aire. Esto es, haber implementado de manera más estricta los estándares de calidad del aire establecidos por la OMS.

En promedio, un simple aumento de 10 microgramos por metro cúbico de ozono en el aire durante el día actual y el anterior estuvo relacionado con un aumento del riesgo de muerte de 0.18 por ciento.

“Este hallazgo refuerza la evidencia de una posible asociación directa y equivale a 6.262 muertes adicionales cada año o el 0,2 % de la mortalidad total en las ciudades estudiadas”, afirman Aurelio Tobías, investigador en el Instituto de Diagnóstico Ambiental y Estudios del Agua (IDAEA).

El ozono es un gas altamente reactivo que se forma cuando los contaminantes en el aire reaccionan con la luz solar. Sin embargo, los resultados no son irremediables. Tobías sugiere que la mortalidad asociada a las concentraciones de este gas puede reducirse aplicando estándares más estrictos para mantener la calidad del aire.

Referencia:

Short term association between ozone and mortality: global two stage time series study in 406 locations in 20 countries. https://www.bmj.com/content/368/bmj.m108.full.pdf