En este punto ya sabemos que los murciélagos son portadores de virus sumamente peligrosos para los seres humanos. Pero a pesar de ello, la caza recreativa de los mismos en algunas regiones de África y Asia, e incluso son un objetivo gastronómico atractivo para muchas comunidades.

Algunos de los peores brotes de enfermedades virales en los últimos años, como los virus SARS, MERS, Ébola, Marburg y el nuevo coronavirus 2019-nCoV se originaron precisamente de la manipulación y consumo de murciélagos.

Pero más allá de todo esto, hay una pregunta que seguramente muchos ya se habrán planteado: ¿por qué los virus provenientes de murciélagos resultan tan peligrosos y mortales para los seres humanos?

Un equipo de investigadores de la Universidad de California, Berkeley parece haber encontrado la respuesta en el sistema inmunitario de estos animales. Este parece hacer que los virus se repliquen más rápidamente, de modo que cuando pasan a otros animales como mamíferos con sistemas inmunitarios diferentes, como los humanos, los virus resultan más letales.

En su documento en eLife, la primera autora Cara Brook, becaria posdoctoral Miller en UC Berkeley señala que los murciélagos tienen sistemas inmunes preparados para defenderse activamente contra los virus.

Tasas metabólicas elevadas

Los murciélagos pueden elevar sus tasas metabólicas en vuelo al doble de lo alcanzado por roedores de tamaño similar cuando corren. Sin embargo, la actividad vigorosa y las altas tasas metabólicas pueden aumentar el daño tisular a causa de una acumulación de moléculas reactivas, como los radicales libres.

Estos han desarrollado un mecanismo fisiológico que permite limpiarse de estas moléculas nocivas, lo cual les permite vivir durante mucho más tiempo que otros animales similares. Pero esto tiene un segundo beneficio, que es eliminar las moléculas dañinas producidas por la inflamación causada por cualquier causa, como la respuesta inmune antiviral.

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Rousettus aegyptiacus, murciélago estudiado por Brook.

El sistema inmunitario de muchos murciélagos funciona liberando una molécula de señalización llamada interferón alfa, que le dice a otras células que se adelanten a cada uno de los puntos de batalla antes que el virus lo haga.

Esto fue observado por Brook en sus experimentos con el murciélago de la fruta egipcia (Rousettus aegyptiacus), un huésped natural del virus de Marburg, el zorro volador australiano (Pteropus alecto), un reservorio del virus Hendra, y un mono verde africano, donde la respuesta inmune fue aniquilada rápidamente por los virus.

Protección para murciélagos, peligro para los humanos

Ahora bien, este mecanismo sirve de protección a los murciélagos ante infecciones con virus letales, también alienta a estos patógenos a reproducirse más rápidamente dentro de su huésped para poder adelantarse a la respuesta inmunitaria. Esto podría explicar por qué al pasar a otros organismos con defensas un poco más lentas, los resultados sean síntomas tan graves como los de los coronavirus ya mencionados.

“Algunos murciélagos pueden montar esta respuesta antiviral robusta, pero también equilibrarla con una respuesta antiinflamatoria. Nuestro sistema inmunitario generaría una inflamación generalizada si se intenta esta misma estrategia antiviral. Pero los murciélagos parecen especialmente adecuados para evitar la amenaza de la inmunopatología”.

Estos animales ni siquiera están relacionados de manera estrecha con los humanos salvo por las actividades de caza ya mencionadas. Sin embargo, no hay duda de que los murciélagos son reservorios potenciales de virus mortales para nuestra especie.

Referencia:

Accelerated viral dynamics in bat cell lines, with implications for zoonotic emergence. https://elifesciences.org/articles/48401