Los investigadores han diseñado textiles humanos que podrían reemplazar los vasos sanguíneos dañados. Crédito: Nicolas L'Heureux.

Meses atrás un equipo de investigadores publicó avances importantes en materia de bioimpresión 3D de piel con un alto nivel de detalle en la revista Tissue Engineering Part A. Los injertos de piel contendrían células endoteliales, las cuales constituyen la recubierta de los vasos sanguíneos, lo cual ayudaría a que estos se conectaran fácilmente con los vasos sanguíneos del tejido vivo del individuo.

Se trata de avance importante, considerando las limitaciones actuales en el tratamiento de quemaduras graves que arrasan con terminaciones nerviosas y vasculares. ¿Pero y si pudieran reemplazarse los vasos sanguíneos dañados por vasos sanguíneos nuevos elaborados en un laboratorio?

Este es el enfoque propuesto por Nicolas L’Heureux, un investigador de Insem, y sus colegas de la unidad de bioingeniería de tejidos en un documento publicado en la revista Acta Biomaterialia. El equipo explica cómo han cultivado células humanas en el laboratorio para obtener depósitos de matriz extracelular con un alto contenido de colágeno que, como muchos sabe, es una proteína que constituye el andamio mecánico de la matriz extracelular humana, el soporte de los tejidos.

Textiles humanos para reemplazar vasos sanguíneos dañados

En un comunicado, L’Heureux explica que obtuvieron láminas delgadas de matriz extracelular pero altamente robustas que pueden ser utilizadas como un material de construcción que puede reemplazar los vasos sanguíneos.

Su equipo cortó dichas láminas para formar hilos, obtenido algo similar a los hilos que conforman la tela para la ropa, el cual puede trenzarse en varias formas con dicho objetivo. Según indica el investigador, “el hilo resultante se puede tejer, tricotar o trenzar en varias formas. Nuestro objetivo principal es usar este hilo para hacer ensamblajes que puedan reemplazar los vasos sanguíneos dañados”.

La mejor parte es que este método promete una alta tolerancia de parte de la mayoría de los pacientes receptores. El colágeno es una molécula que no varía de un individuo a otro, por lo que el cuerpo no podría presentar mayores excusas en su asimilación. No se espera que el organismo los detecte como cuerpos extraños que merezcan ser rechazados.

Sin embargo, las pruebas en animales aún no se han iniciado. Según indican los investigadores, les gustaría perfeccionar aún más las técnicas aplicadas en la producción de estos textiles biológicos antes de iniciar los ensayos con animales.

Referencia:

Human textiles: A cell-synthesized yarn as a truly “bio” material for tissue engineering applications. https://www.sciencedirect.com/science/article/pii/S1742706120300520?via%3Dihub