La enfermedad del hígado graso no alcohólico supone una acumulación de grasa en el hígado que muchas veces puede tener como causa subyacente la ingesta excesiva de grasas saturadas. El gran problema con ella es que, de no tratarse adecuadamente en un tiempo prudente, su avance puede dar lugar a afecciones más graves como la cirrosis o el cáncer de hígado, poniendo así peligro la vida del paciente.

Ya que su aparición puede estar dada por la alimentación, conviene empezar por allí para tratar la enfermedad. Y a propósito de ello, un equipo de científicos del Texas A&M AgriLife Research en Estados Unidos ha publicado una investigación que revela aportes muy positivos del consumo de brócoli, coliflores y coles de Bruselas.

Según indican en su artículo en la revista Hepatology, estos alimentos contienen un compuesto natural conocido como indol, el cual también se encuentra en las bacterias intestinales, puede utilizarse para combatir enfermedad del hígado graso no alcohólico (EHGNA).

La obesidad es un factor de riesgo importante

Los autores indican que hay varios factores involucrados con la aparición de esta patología, sin embargo, la obesidad destaca entre ellos. El hígado graso es de 7 a 10 veces más común en las personas con obesidad que en la población en general. Se sabe también que la obesidad causa inflamación en el cuerpo, la cual puede agravar el daño del hígado en personas con enfermedades hepáticas.

Pero las bacterias intestinales también juegan un papel importante en este tema, ya que producen una variedad de compuestos como el indol, que podrían ayudar a proteger el hígado de esta afección.

“Creemos que los alimentos saludables con una alta capacidad de producción de antígenos son esenciales para prevenir la EHGNA y son beneficiosos para mejorar la salud de quienes la padecen”, ha comentado Chaodong Wu, investigador principal del estudio.

El indol ayuda a disminuir la grasa en el hígado

Es por ello que él y su equipo de investigadores decidieron observar el impacto de las concentraciones de indol en las personas a partir de modelos de animales y células cultivadas en laboratorio. El objetivo era determinar su efecto sobre la inflamación hepática así como los posibles beneficios sobre las personas diagnosticadas con EHGNA.

Estudiando 137 participantes, los investigadores descubrieron que aquellos con un índice de masa corporal más alto tendían a tener niveles más bajos de indol en la sangre. Esto fue aún más evidente en aquellos clínicamente obesos, siendo sus niveles de indol significativamente más bajos que los que se consideraban delgados. Además, los niveles más bajos del compuesto también implicaron una mayor cantidad de depósitos de grasa en el hígado.

También usaron modelos de animales que debieron seguir una dieta alta en grasas para simular los efectos de la enfermedad del hígado graso y una dieta baja en grasas como control. Y en efecto, se observó un impacto positivo al tratar con indol a los animales que siguieron la dieta grasosa: disminuyó la acumulación de grasa y la inflamación en el hígado.

“Este es otro ejemplo en el que la alteración de la dieta puede ayudar a prevenir o tratar enfermedades y mejorar el bienestar de las personas”, afirma Wu. Por lo que ya no hay excusas para omitir el brócoli en tu almuerzo: su contenido de indol puede ayudarte a evitar esta enfermedad.

Referencia:

El indol, un compuesto del brócoli que podría ayudar a proteger el hígado. https://www.infosalus.com/nutricion/noticia-indol-compuesto-brocoli-podria-ayudar-proteger-higado-20200210111950.html