El mundo actual se encuentra cada vez más interconectado. Ya sea que hablemos de las conexiones digitales o aquellas que conseguimos a través de los nuevos medios de transporte, lo cierto que es el intercambio entre culturas jamás ha sido tan amplio y constante.

Cada día son más las pequeñas tareas y estímulos los que se unen a nuestra cotidianidad. Por lo que, nos hemos convertido en una cultura mundial que adora la inmediatez por sobre todo.

Debido a ello, la meta sigue siendo la de encontrar más y mejores modos para llegar ya sea de un local a otro como un extremo del planeta al opuesto. En este caso, unos de los que han probado ser más veloces y eficientes han sido los aviones.

Muchos de ellos han transformado viajes de días en simples horas. Ahora que ello se ha vuelto cotidiano, entonces la nueva búsqueda es la de disminuir cada vez más el tiempo de transporte entre un espacio y otro.

El viaje subsónico más veloz

Con este fin, los motores de estas máquinas voladoras se han vuelto cada vez más poderosos y eficientes. Todo con la finalidad de brindar su mejor desempeño. Ahora, tan solo el día de ayer nos hemos enterado de una nueva noticia concerniente con esta meta.

La aerolínea British Airways ha logrado concretar lo que se ha clasificado como el viaje subsónico más veloz realizado en el trayecto desde la ciudad de Nueva York en Estados Unidos hasta Londres en Inglaterra.

En este caso, ha sido el Boeing 747 la máquina que ha podido destronar a la aerolínea Norwegian y quitarle este logro. La anterior dueña del título había completado el viaje en poco más de 5 horas. Mientras que, British Airways lo ha hecho en 4 horas y 56 minutos exactamente.

¿Cómo se ha hecho la medición?

Para poder tener esta información, hemos tenido que esterar un comunicado realizado por @Flightradar24 en Twitter. Con el mismo, hemos llegado a saber que el Boeing 747 llegó al aeropuerto de Heathrow en Londrés el domingo a las 4:43 a.m, habiendo salido el sábado solo unos minutos antes de las 12. Al llegar en ese momento, el avión se presentó en el aeropuerto 2 horas antes de lo previsto. Por lo que, claramente su viaje captó la atención del mundo.

¿Cómo pasó esto?

Como lo hemos dicho, muchas veces estos equipos se han estado mejorando con los años para ser cada vez más veloces. Sin embargo, en la actualidad no existen muchas ofertas en el mercado para vuelos subsónicos.

En este caso, el aumento sustancial de velocidad del Boeing 747 se debió a la presencia de vientos extremadamente favorecedores que le permitieron disminuir su tiempo de vuelo en 2 horas. Según las mediciones de @Flightradar24, la velocidad máxima que este llegó a alcanzar en el aire fue de 1,287km/h, más rápido que el sonido. No obstante, los registron indican que, aun así la máquina nunca se movió más allá de la barrera del sonido.

¿El Boeing 747 sobrepasó o no la barrera del sonido?

Aunque puede parecer contradictorio, la verdad es que ambos clamores son posibles. Por un lado, la velocidad registrada desde la Tierra con referencia al avión mostró que este superó la barrera del sonido.

Por otro, en el aire, el propio avión no marcó nunca una velocidad que lo superara. Todo ello debido a la intervención del tiempo en el asunto. Mientras que, la velocidad de un vehículo en la Tierra siempre se mide de la misma forma, la verdad es que en aire las reglas cambian un poco.

Según la dirección y fuerza del tiempo la velocidad de un avión en el aire no necesariamente es la misma percibida desde el suelo. Para ejemplificar mejor esto, la siguiente imagen deja una explicación clara.

En ella, podemos notar que, mientras el viento no interfiera las velocidades en aire y tierra son equiparables. Por otro lado, si el viento es favorable, la velocidad percibida en tierra aumenta mientras que la del aire se mantiene estable.

Básicamente, ha sido este el caso que se le ha presentado al Boeing 747 que, aunque no superó la barrera del sonido en el cielo, fue percibido como si lo hiciera desde la tierra. Es por ello que, su vuelo entra en la categoría conocida como subsónica y no supersónica –que sí implicaría la ruptura en el aire de la barrera del sonido.