El final del Pleistoceno se caracterizó por dramáticos cambios ambientales provocados por las repetidas fluctuaciones climáticas que dieron paso al Holoceno, un periodo más cálido. Estos cambios ambientales implicaron la pérdida casi completa de la fría y seca estepa-tundra y la extinción de especies adaptadas al frío como los osos de las cavernas, las hienas de las cavernas y los rinocerontes lanudos.

Los Mamuts lanudos (Mammuthus primigenius) se encontraban entre las especies de megafauna adaptada al frío más abundantes durante el Pleistoceno medio y final, habitando una gran franja que se extendía desde Europa occidental, a través de Asia y Beringia, hasta América del Norte.

Defectos genéticos

Aunque los mamuts lanudos de tierra firme se extinguieron hace unos 10.500 años, el aumento del nivel del mar aisló a pequeñas poblaciones en la isla de Wrangel en el mar Ártico, que sobrevivieron hasta hace unos 4.000 años.

Los mamuts lanudos se encontraban entre las especies de megafauna adaptada al frío más abundantes durante el Pleistoceno.

Si bien es probable que la combinación de la pérdida de hábitat y la caza por parte de los seres humanos haya contribuido a la disminución y eventual extinción de los mamuts continentales, las causas de la extinción de los mamuts de la isla de Wrangel no están claras.

Evidencia previa sugiere que en sus últimos días, los animales sufrieron una mezcla de defectos genéticos que pudieron haber obstaculizado su desarrollo, reproducción y su capacidad para oler.

Estos problemas pudieron deberse al rápido declive de la población, lo que pudo conducir a cruces entre parientes lejanos y una baja diversidad genética, tendencias que se sabe pueden dañar la capacidad de una especie para purgar o limitar mutaciones genéticas dañinas.

Genes “resucitados”

Para esclarecer las fuerzas que contribuyeron a su extinción, un equipo de investigadores dirigidos por científicos de la Universidad de Búfalo “resucitó” los genes mutados de un mamut de la Isla Wrangel para evaluar si este material genético funcionaba normalmente.

El aumento del nivel del mar aisló pequeñas poblaciones de mamuts en la isla de Wrangel, que sobrevivieron hasta hace unos 4.000 años.

Para llevar a cabo el estudio, el equipo comparó el ADN de un mamut de la isla Wrangel con el de tres elefantes asiáticos y dos mamuts más antiguos que vivían cuando las poblaciones de mamuts eran mucho más grandes.

Sobre la base de estas comparaciones, los investigadores identificaron una serie de mutaciones genéticas exclusivas del mamut de la isla Wrangel.

Luego, el equipo sintetizó los genes alterados e insertó ese ADN en las células de las placas de Petri y probaron si las proteínas expresadas por los genes interactuaban normalmente con otros genes o moléculas.

Los resultados de las pruebas confirmaron que estos genes eran disfuncionales. Al respecto, el doctor Vincent J. Lynch, catedrático en el Departamento de Ciencias Biológicas de la Universidad de Búfalo y autor principal del estudio, comentó:

“Más allá de sugerir que los últimos mamuts probablemente fueron una población poco saludable, es una advertencia para las especies vivas en peligro de extinción; si sus poblaciones permanecen pequeñas, también pueden acumular mutaciones perjudiciales que pueden contribuir a su extinción”.

Referencia: Functional architecture of deleterious genetic variants in the genome of a Wrangel Island mammoth. Genome Biology and Evolution, 2020. https://doi.org/10.1093/gbe/evz279