No han sido pocos los estudios y los análisis que se han hecho sobre el tema de la discriminación. Estos eventos en los que un individuo es tratado injustamente por lo que es, su sexo, su raza o su proveniencia, lastimosamente, aún se tratan de un evento extremadamente común en la sociedad.

Para comprenderlo mejor se han estudiado sus orígenes, sus motivos, los lugares de incidencia y sus consecuencias directas sobre los individuos que las sufren. Ahora, esta nueva investigación da un paso más allá y comienza a buscar posibles alcances indirectos de estos tratos injustos.

En esta oportunidad, los investigadores se han enfocado en descubrir si existe una relación entre los individuos que son víctimas de la discriminación y la salud general de sus madres cuando se encuentran en la mediana edad.

El alcance del estudio

https://i-sight.com/wp-content/uploads/2017/12/iStock-641735302-640x300.jpg?x75912Para ello, han hecho uso de la encuesta conocida como National Longitudinal Survey of Youth 1979. En ella, se ha hecho un registro longitudinal anual durante ya más de 40 años de un amplio grupo de individuos, de más de mil madres y aproximadamente más de dos mil seiscientos hijos.

Con esta, fueron capaces de medir la cantidad de ocasiones en las que un individuo recibía niveles medios o graves de discriminación. Asimismo, registraban los niveles de salud de las madres entre los 40 y los 50 años de edad. Ello para determinar si un declive en la misma podría estar relacionado con una mayor incidencia de episodios de discriminación.

Hubo una clara relación entre la discriminación y la salud de las madres

De los resultados que se obtuvieron del estudio fue fácil delimitar que en efecto existía una relación entre el trato injusto y la salud general de las madres de las víctimas. Sin embargo, un detalle que salió a la luz es que esto solo se veía totalmente cumplido en las personas de color afroamericanas.

Siendo la conexión entre uno y otro punto mucho menor en las otras poblaciones estudiadas (la hispana y la blanca o caucásica). Junto con esto, también fue notorio que la población afroamericana es la que reporta los porcentajes más altos de discriminación en la sociedad.

Estando de segunda en este ranking la población hispana y de última, como la menos afectada, la blanca. Ello podría explicar el motivo por el cual solo es la primera la que muestra una clara relación entre un evento y problemas notorios de salud.

¿Qué conclusiones se pueden sacar de todo esto?

Ya se ha comprobado que la discriminación en una madre embarazada puede afectar la salud de su bebé gestante. Sin embargo, ahora también ha sido posible corroborar que la cadena de afecciones también puede presentarse en la otra dirección.

Por lo que, los investigadores ya declaran que la discriminación no solo debería verse como un problema social, sino también como uno de salud. Ya que, queda claro que las personas expuestas a la misma son propensas a tener una vida más corta y de menos calidad que aquellos que no la sufren.

Referencia:

The Intergenerational Transmission of Discrimination: Children’s Experiences of Unfair Treatment and Their Mothers’ Health at Midlife: https://doi.org/10.1177/0022146519887347