Hollywood debe despedirse de un grande. Kirk Douglas –el padre de otra estrella como lo es Michael Douglas– ha dicho adiós a este plano terrenal luego de 103 años, papeles icónicos en el cine y un legado impresionante dentro del séptimo arte.

En un comunicado emitido por M. Douglas para la revista People, y publicado en su cuenta de Facebook, anunció la noticia “con gran tristeza”. Sin duda alguna, es una noticia que causa dolor para el mundo de la actuación, sobre todo en una semana donde el arte de las producciones cinematográficas y las estrellas que las lideran deben ser celebradas.

“Para el mundo, era una leyenda, un actor de la época dorada de las películas que vivió bien en sus años dorados, un humanitario cuyo compromiso con la justicia y las causas en las que creía establecieron un estándar al que todos aspiramos”.

Tal como lo confirma su hijo, Douglas fue un actor de la que se conoce como la gran época dorada de Hollywood, donde no solo sus personajes, sino su persona, dejaron huella dentro y fuera de las pantallas. “Deja un legado en el cine que perdurará por las generaciones venideras, y una historia como un reconocido filántropo que trabajó para ayudar al público y traer la paz al planeta”, afirmó Michael.

Legado que luchó más allá de la pantalla 

Quienes solo conocen el nombre de Kirk Douglas por asociarlo con Michael Douglas seguro desconocen sus más importantes roles en la pantalla como cuando actúo en ‘Spartacus’ y en ‘The Vikings’ –para nuestros lectores más jóvenes, no, no estamos hablando de la serie de televisión–, ambas producciones lo posicionaron como una de las mayores estrellas de la taquilla del cine de los años 50 y los 60.

Sin embargo, si algo admitió Douglas en vida fue que se sintió más orgulloso de ser quien le abrió camino a una especie de “lista negra” que existía en la década de 1950, donde distintos actores, directores y escritores eran rechazados a nivel profesional por su conexión con el movimiento comunista.

Quizás alguno desconocen el término “mccarthismo”, el cual se refiere a uno de los períodos más desafortunados de la historia del cine donde prácticamente el senador Joseph McCarthy se encargó de cazar como brujas a los miembros de las artes que fueran “en contra” de los valores americanos. Durante 1947 y 1957, en plena Guerra Fría, a todo aquel que no demostrara lealtad absoluta al gobierno americano, sería juzgado y era amenazado.

Todas aquellas medidas gubernamentales que coartaron las libertades de los ciudadanos en general fueron atroces, al punto que fue lo que inspiró a Arthur Miller a escribir su famosa obra ‘Las Brujas de Salem’ como una especie de alegoría a lo que estaba ocurriendo en esa época inquietante.

Kirk logró conquistar a los Estados Unidos a través de su talento como actor y su proyección como persona. No está de más agregar, que sus tendencias políticas, sin duda, afectaron sus posibilidades de brillar ante la Academia, ya que por ello su trabajo no era reconocido por la misma. No obstante, el actor no dejó de cosechar éxitos.

Douglas rió de último, y rió mejor, cuando en 1996 le otorgaron el Óscar Honorífico, luego de años en los que la Academia le negaba sus estatuillas como Mejor Actor en distintos proyectos. Fue Steven Spielberg quien le otorgó el premio al actor que más que roles importante, desplegó en vida una cantidad impresionante de talento.

Hollywood siente la pérdida

A través de las redes sociales, distintos miembros de Hollywood se han dispuesto a expresar sus condolencias, como el actor y director Rob Reiner, quien en Twitter afirmó que “siempre será [Douglas] un ícono en el panteón de Hollywood”.

Por su parte, Mizti Gaynor –que actúo junto a Douglas en ‘Por Amor o Dinero’ en 1963– afirmó que el actor “siempre ocuparía un lugar especial en mi corazón” y le agradeció que haya decidido compartir su talento con “todos nosotros”.

Definitivamente, es una estrella que ha dejado dolor con su partida, pero para recordarlo es mejor enfocarse en lo bueno. En 1996, Douglas sufrió un derrame cerebral a los 80 años que lo dejó con dificultad en el habla y algunos nervios faciales dañados. Sin embargo, eso no lo frenó de asistir dos semanas después al podio de los Premios de la Academia para recibir su merecida estatuilla. Si eso no es resiliencia, no sabemos qué más lo será.

El actor, en vez de dejarse derrotar por lo ocurrido, se levantó y siguió sorprendiendo a todos con papeles cinematográficos y apariciones públicas. Dentro de sus últimas pasadas por la alfombra, Douglas acompañó a Catherine Zeta Jones a presentar el Oscar al Mejor Guion en el 2018, y, en noviembre de ese mismo año se le vio con su hijo Michael mientras este era honrado con su propia estrella en Paseo de la Fama de Hollywood.

Sin duda alguna, Douglas es un sobreviviente que estaba destinado a brillar y a hacer brillar. En 1991 sobrevivió a un accidente en helicóptero que terminó con la vida de otras dos personas, fue en ese momento cuando persuadió a sus hijos para que lo siguieran en la actuación, y de ahí es que Michael recibió el impulso para convertirse en una superestrella y en un exitoso productor.

Por otro lado, Joel y Peter, sus otros hijos, se formaron como productores, mientras que Eric –un hijo al que perdió por una sobredosis de drogas en el 2004– se desempeñó como actor. Definitivamente, con la muerte de Kirk no se pierde a un ser humano, se pierde a un talento destinado a inspirar a más talento.