Cuando hablamos de hormonas, solemos pensar en cambios emocionales, lo cual es totalmente correcto. Tal es el caso de la dopamina, una hormona muy relacionada con la expresión de las emociones.

Y si bien la cultura popular ha presentado el embarazo como una etapa de fuertes cambios hormonales, la dopamina tiene una gran responsabilidad en ello. De hecho, una investigación publicada en la revista Science Direct indica que luego de un embarazo, el cerebro de la mujer cambia, enfatizando en las regiones encargadas del placer, la motivación y el esfuerzo.

La música evoca los mismos sentimientos en personas de culturas diferentes

Todo indica que la liberación de dopamina hace que la madre “se enamore de su bebé”, convirtiéndose este en el estímulo más llamativo, relevante y placentero para ella, y dando a lugar a conductas dirigidas a promover y garantizar la supervivencia de la cría. Sí, tal como ocurre con los animales.

El núcleo accumbens cambia luego del embarazo

La investigación fue liderada por Susana Carmona, miembro del Servicio de Medicina Experimental del Hospital Gregorio Marañón y del CIBER de Salud Mental (CIBERSAM), quien señala que “el cerebro, durante el embarazo y la maternidad, apenas está explorado”.

Pero para avanzar en llenar los vacíos sobre el tema, en su estudio se analizaron datos de neuroimagen estructural y funcional de madres primerizas antes y después de un embarazo. El objetivo era determinar si habían ocurrido cambios volumétricos en el área cerebral responsable de la motivación y el placer, llamado “núcleo accumbens”, y determinar si las modificaciones tenían alguna relación con la activación de esta región ante estímulos visuales de sus bebés.

¿Puede la microbiota intestinal de la madre moldear el metabolismo de su descendencia?

Dichos datos provienen de un estudio prospectivo de cohortes que incluyó 25 mujeres que nunca habían dado a luz a las que se les realizó una resonancia magnética antes y después del embarazo de su primer hijo. Los datos también incluían 20 mujeres que no tenían hijos ni tenían pensado tenerlos en un futuro próximo que conformaron el grupo de control.

Al comparar las imágenes, encontraron que el tamaño del núcleo accumbens disminuía luego de un primer embarazo, y mientras más disminuía el volumen de esta estructura, más se activaba cuando veía estímulos relacionados con su bebé.

La conducta maternal está guiada por el instinto

En estudios previos, Carmona y su equipo habían demostrado que las regiones cerebrales relacionadas con la empatía o capacidad de ponerse en el lugar del otro cambiaban en las mujeres durante un embarazo.

“Cuanto más cambiaba el cerebro durante el embarazo, mayor era el vínculo madre-hijo”, explica Carmona, quien atribuye las modificaciones a las reducciones en el volumen de sustancia gris. Dichos cambios eran tan determinantes, que solo con observar las imágenes del cerebro podían saber si la mujer era madre acertando en 100 por ciento de los casos.

“Normalmente, la sociedad entiende estas reducciones como pérdidas de función o degeneración, pero no siempre es así, ya que estas reducciones también ocurren en la adolescencia. De hecho, una mujer tiene menos volumen de sustancia gris que un niño”.

Pero los resultados de este nuevo estudio indican que “en humanos, la conducta maternal está condicionada por sistemas básicos e instintivos, al igual que ocurre en otros mamíferos más basales, como los roedores”, según indica.

Referencia:

¿Cómo cambia el cerebro durante y después del embarazo? https://www.infosalus.com/mujer/noticia-cambia-cerebro-despues-embarazo-20200206124726.html

Más en TekCrispy