Los problemas de desinformación en la web son un asunto cada vez más importante. A medida que las plataformas digitales se convierten en una de nuestras principales fuentes para enterarnos de lo que pasa en el mundo, más potencialmente dañinos se vuelven los contenidos creados específicamente para desinformar.

Sobre todo, cuando se trata de aquellos a los que llamados deepfakes. Estos básicamente se tratan de un contenido que ha sido sustancialmente alterado o casi completamente generado de la nada para crear caos y confundir al público con datos falsos sobre un tema específico.

Para combatir este problema, redes sociales como Facebook recientemente han dado a conocer sus nuevos planes de acción para erradicar este problema de las plataformas. Ahora, muy poco tiempo después del anuncio de Facebook, Twitter también se ha unido a este movimiento y ha dado a conocer su propio grupo de nuevas políticas contra los deepfakes.

¿Cómo Twitter ha construido sus políticas?

Para poder llegar a lo que ahora ha presentado como el producto final, Twitter ha pasado por todo un proceso de investigación. En primer lugar, se ha dado a la tarea de recaudar los datos de una encuesta que hicieron correr por la red social que demostrara las preferencias de sus propios usuarios en cuanto a este tema.

Asimismo, recaudaron el feedback obtenido a través del hashtag “TwitterPolicyFeedback”. Con todas estas reacciones, Twitter logró construir esquemas a través de los cuales determinar cuáles eran los intereses de los usuarios.

Así se manejarán los contenidos manipulados

Con toda la información recabada, fueron capaces de determinar que, por ejemplo, más del 70% de los usuarios estaban de acuerdo con que es necesario hacer una distinción entre los deepfakes y las informaciones verificables. Para ello, estuvieron de acuerdo en un sistema de clasificación que no solo etiqueta los contendidos y alerta sobre la validez o no de los mismos.

Del mismo modo, crearon un sistema de jerarquía que hacía que los contenidos menos confiables perdieran visibilidad en la web. Sumado a ello, la red les advierte a los usuarios cuando están a punto de compartir contenidos no verificados. De modo que estos puedan saber que, su retwitt, en lugar de informar, podría promover un clima de desinformación en la red social.

Un detalle que también quedó claro es que los usuarios no están de acuerdo con la remoción de tuits a menos que estos signifiquen de forma obvia una amenaza para un individuo o un grupo de estos. Ya que, el permitir que esto se desarrolle en más situaciones podría ocasionar problemas de libertad de expresión en las redes.

Estos son los criterios para reconocer un deepfake

Ahora, para poder aplicar estos correctivos, es imperante conocer los criterios a través de los cuales se reconocerán los contenidos alterados y los deepfakes. En primera instancia, se le dará a un post esta clasificación si se da alguna de las siguientes condiciones:

  1. El contenido de los mismos ha sido “sustancialmente modificado” en “composición, tiempo, secuencia o encuadre”.
  2. Cualquier contenido visual o auditivo extra ha sido agregado o removido.
  3. El contenido mediático relacionado con una persona u organización ha sido simulado o fabricado.

Con relación a este detalle, también nos encontramos con otro criterio fundamental. Este es el determinar si el contenido puede ser dañino, amenazar la privacidad o fomentar el desorden, violencia o caos en la sociedad. En caso de que ello sea así, este será directamente removido.

Otro detalle en el que Twitter hará hincapié para reconocer estos contenidos es examinar su contexto. De este modo, podrán conocer con más claridad el origen del archivo. Y, asimismo, qué tantas son las posibilidades de que este sea un deepfake o un elemento legítimo. Asimismo, ello les permitirá ofrecer a sus usuarios un contexto en el cual ubicarse y buscar información complementaria.