El virus de VPH es desencadenante de hasta el 90 por ciento de los casos de cáncer de cuello uterino.

Seguro escuchaste alguna vez que el virus del papiloma humano (VPH), conocido por causar verrugas en los genitales, aumenta el riesgo de desarrollar cáncer de cuello uterino, así como el virus del herpes que ha sido asociado con el cáncer cervical.

Dicho esto, no parece tan descabellado plantear como punto de control de factores de riesgo la identificación de otros similares que pudieran estar detrás de esta enfermedad. Pues bien, un equipo de investigadores de la Universidad de East Anglia ha avanzado en esta proeza, y en una encuesta reciente ha encontrado varios virus asociados con diferentes tipos de cáncer.

23 tipos de virus que causan cáncer

Los investigadores analizaron sistemáticamente el ADN presente en más de 2,600 muestras tumorales de pacientes con 38 tipos diferentes de cáncer, y descubrieron rastros de virus en el 13 por ciento de estas.

Descubrieron rastros de virus en el 13 por ciento de las muestras estudiadas, e identificaron algunos de los mecanismos que los virus usan para desencadenar mutaciones cancígenas. Crédito: Pan-Cancer Analysis of Whole Genomes

Se encontraron 23 tipos de virus diferentes en 356 pacientes con cáncer. Entre ellos Helicobacter pylori, algunos tipos del virus del VPH, los que causan Hepatits B, Hepatits C y el virus de Epstein-Barr.

El genoma de los virus de Epstein-Barr, el cual se ha asociado con varios tipos de cáncer como linfoma, cáncer de estómago y cáncer nasofaríngeo, se encontró en 5.5 por ciento de los genomas de cáncer investigados. Por su parte, el ADN del virus de la hepatitis B se encontró en 62 de los 330 casos de cáncer de hígado.

El virus del papiloma humano, que es uno de los más conocidos, se encontró principalmente en su forma VPH16 en 19 de los 20 casos de cáncer de cuello uterino, y en 18 de 57 tumores de cabeza y de cuello. Sobre ello, el Dr. Daniel Brewer, de la Escuela de Medicina Norwich de la UEA, ha dicho:

“Descubrimos que la presencia del VPH es mutuamente exclusiva de algunos de los cambios importantes observados en el cáncer de cabeza y cuello, lo que significa que el virus del VPH puede ayudar al cáncer a desarrollarse sin cambios adicionales en su genoma”.

Algunos casos coincidieron con virus ya conocidos por causar cáncer, como un retrovirus en el carcinoma de riñón, y otros patógenos muy ocasionales encontrados en tumores del tipo de tejido que normalmente infecta, como citomegalovirus en el cáncer gástrico.

Los mecanismos detrás de las mutaciones cancerígenas causadas por virus

Además, identificaron algunos mecanismos por medio de los cuales los virus logran desencadenar mutaciones cancerígenas. En algunos tumores en los que se encontró VPH y VEB, los investigadores observaron que faltaban mutaciones impulsoras características de las que suelen depender las células que causan cáncer para crecer.

Por lo que se cree que la presencia del virus usa otros medios para causar la degeneración celular maligna. De hecho, descubrieron que la integración del virus en el genoma del huésped es uno de los mecanismos que subyacen las mutaciones, algo observado en el VPH y el VHB. Brewer agrega:

“También descubrimos que la presencia de un virus en un tumor está asociada con un patrón de cambios en el genoma que se ha asociado con mecanismos defectuosos de reparación del daño del ADN en la célula humana. Esto sugiere un papel de antiviral deteriorado defensa como fuerza impulsora en el carcinoma cervical, de vejiga y de cabeza y cuello”.

Los investigadores también estaban interesados en detectar virus completamente desconocidos u otros que no se hayan asociado en el pasado con el desarrollo del cáncer. “Sin embargo, no pudimos para confirmar la especulación común de que otros virus, aún desconocidos, están asociados con el cáncer”, puntualizó Peter Lichter del Centro Alemán de Investigación del Cáncer (DKFZ).

Se trata de un tema bastante interesante y útil en el control tanto de epidemias como del cáncer, puesto que la identificación de los patógenos relacionados con esta enfermedad puede estimular también el desarrollo de vacunas para prevenir ambos problemas.

Referencia:

The landscape of viral associations in human cancers. https://www.nature.com/articles/s41588-019-0558-9