La anemia, una condición en la cual la concentración de hemoglobina y / o los números de glóbulos rojos son más bajos de lo normal e insuficientes para satisfacer las necesidades fisiológicas de un individuo, afecta aproximadamente a un tercio de la población mundial.

Esta condición se asocia con un aumento de la morbilidad y la mortalidad en mujeres y niños, resultados deficientes de nacimiento, disminución de la productividad laboral en adultos y deterioro del desarrollo cognitivo y conductual.

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Disminución del suministro de oxígeno

Los efectos negativos sobre la salud de la anemia surgen de los impactos de la disminución del suministro de oxígeno a los tejidos (en los que pueden verse afectados múltiples sistemas de órganos), así como los efectos relacionados con las causas subyacentes de la anemia, que son difíciles de dilucidar.

La anemia puede distinguirse por la presencia de fatiga, sentirse cansado y débil, piel pálida y falta de aliento, entre otros síntomas.

Por ejemplo, en la anemia por deficiencia de hierro, la disminución de la disponibilidad de hierro tiene efectos negativos bien establecidos sobre el desarrollo y el funcionamiento del cerebro, incluso antes del desarrollo de la anemia.

A nivel biológico, la anemia se desarrolla debido a un desequilibrio en la pérdida de eritrocitos en relación con la producción. Esto puede deberse a una eritropoyesis ineficaz o deficiente, por ejemplo, por deficiencias nutricionales, inflamación o trastornos genéticos y / o una pérdida excesiva de eritrocitos (debido a hemólisis, pérdida de sangre o ambas).

Las anemias nutricionales se producen cuando las concentraciones de nutrientes hematopoyéticos, aquellos involucrados en la producción o mantenimiento de glóbulos rojos, son insuficientes para satisfacer esas demandas.

Las causas de la deficiencia de nutrientes incluyen una ingesta dietética inadecuada, una mayor pérdida de nutrientes (por pérdida de sangre por parásitos, hemorragia asociada con el parto o pérdidas menstruales abundantes), absorción alterada o alteración del metabolismo de los nutrientes.

Si bien la suplementación con nutrientes es una estrategia de prevención y tratamiento común para las anemias nutricionales, por ejemplo, la suplementación con hierro, la biodisponibilidad y, por lo tanto, la absorción de diferentes preparaciones de suplementos nutricionales pueden variar, lo que puede limitar su impacto.

Un problema de salud global generalizado

La deficiencia de hierro se considera la causa nutricional más común que conduce a la anemia, aunque otras deficiencias nutricionales también pueden causar anemia, incluidas las deficiencias de vitaminas A, B12, B6, C, D y E, ácido fólico, riboflavina, cobre y zinc. Varios de estos nutrientes (vitaminas A, B6 y B12, ácido fólico y riboflavina) son necesarios para la producción normal de glóbulos rojos.

La anemia es una condición en la cual la concentración de glóbulos rojos son más bajos de lo normal e insuficientes para satisfacer las necesidades fisiológicas de un individuo.

Si bien las formas leves de anemia pueden no causar ningún síntoma, esta condición puede distinguirse por: fatiga, sentirse cansado y débil, piel pálida y falta de aliento, especialmente al hacer ejercicio, manos y pies fríos, desmayo o mareos, pulso y respiración aceleradas y calambres en la parte inferior de las piernas, entre otros.

El riesgo de anemia es mayor en personas con una dieta deficiente, trastornos intestinales, enfermedades crónicas e infecciones. Las mujeres que están menstruando o embarazadas también son propensas al trastorno.

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Del mismo modo, el riesgo de anemia aumenta con la edad, alrededor del 10 al 12 por ciento de las personas mayores de 65 años son anémicas, aunque la condición no es parte normal del envejecimiento. Los adultos mayores pueden desarrollar anemia por enfermedades crónicas, como cáncer, o anemia por deficiencia de hierro por sangrado anormal.

A pesar de los avances en la comprensión de la etiología, la epidemiología y la fisiopatología, la anemia sigue siendo un problema de salud global generalizado y significativo que aún no se ha abordado adecuadamente, particularmente en los países de bajos y medianos ingresos, donde las deficiencia nutricionales, aunado al limitado alcance de los servicios de salud, contribuyen a la prevalencia de este trastorno.

Referencias:

Anemia. Bookshelf – National Center for Biotechnology Information, 2020. https://www.ncbi.nlm.nih.gov/books/NBK499994/

Anemia Screening. StatPearls – National Center for Biotechnology Information, 2020. https://www.ncbi.nlm.nih.gov/books/NBK499905/

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