Está claro que el mundo está evolucionando. Con cada vez más velocidad las sociedades se inclinan a la tecnología como el eje central de su funcionamiento.

Ya sea que se trate de un solo individuo o de grandes organizaciones, es innegable que esta ha obtenido un rol protagónico en su cotidianidad. Por ello, no debería ser una sorpresa el que estas tecnologías cuenten con cada vez más influencia en nosotros y en nuestras decisiones.

El futuro está en la IA y el Machine Learning

Un par de tecnologías que no solo tienen la capacidad de hacer esto, sino que ya activamente lo hacen se tratan de la inteligencia artificial y el ML. En ambos casos, los algoritmos de los programas son capaces de recaudar información, aprender de ella, sacar conclusiones y ofrecernos resultados útiles.

Un ejemplo en el que ello podría ser altamente utilizado se trata de los procesos electorales. A pesar de la natural desconfianza inicial que se podría sentir por esta idea, la verdad es que, este par de tecnologías bien utilizadas podrían ser exactamente lo que nuestras sociedades necesitan para dar un siguiente paso en nuestro mundo centrado en la información.

IA para el votante

https://miro.medium.com/max/6901/1*DBYP3XvhvuJwleBrIi7UhA.jpegUno de los primeros puntos que se deben tomar en cuenta con respecto a esta cuestión tiene que ver con el enfoque que tome la IA y el ML. Por lo general, para poder vender un producto o favorecer a un candidato sobre otro, las grandes empresas hacen uso de estas herramientas.

Sin embargo, ¿y si las cosas fueran al revés? En el caso de las elecciones, los votantes tendrían la posibilidad de conocer en detalle mucho más sobre sus candidatos, sus propuestas y cómo estas se relacionan con su ideología y sus valores. De este modo, serían capaces de tomar decisiones mucho más conscientes al tener acceso a más información de la que generalmente posee a la hora de votar.

Más información, más cerca

Un claro ejemplo que muestra las utilidades de la IA durante los procesos electorales tiene que ver con la distribución de información. A diferencia de los canales masivos tradicionalmente usados (meetings políticos, radio, televisión, vallas publicitarias, etc.), aquellos que involucran a la IA son mucho más exactos con la información que transmiten.

Básicamente, gracias a la IA, el programa cuenta con la capacidad de proveer directamente al usuario/votante con la información que más sea de su interés. De este modo, si lo que decide su voto son las políticas que se aplicarán en el área de la educación, entonces este podrá tener un acceso rápido a los programas sobre esa área de todos los candidatos, de forma que pueda decidir teniendo todas las cartas en la mano.

El hito de la personalización

Por lo general, el proceso de análisis de la IA es utilizado desde los candidatos hasta los votantes. De modo que estos puedan presentarse de la mejor manera ante el público y ganar su favor.

La idea de que la IA participe en los procesos electorales consiste en llevar esto a una nueva dirección en la que sea que votante quien tenga el control. Después de todo, sigue siendo su voto el que verdaderamente hace la diferencia.

https://www.washingtonpost.com/wp-apps/imrs.php?src=https://arc-anglerfish-washpost-prod-washpost.s3.amazonaws.com/public/AZS2V4AOXEI6TDYMN6DYUJRIRI.jpg&w=767Aunque ahora parezca que ello no es posible, la verdad es que ya existen pequeñas iniciativas que apuntan a esta meta. Tan solo el año pasado nos encontramos con dos ejemplos de ello.

En primer lugar, tenemos el caso de las elecciones de España que tuvieron lugar a mediados del año pasado. Durante las mismas, Chatbot Chocolate hizo un convenio con las empresas de asistentes virtuales como Amazon, Apple y Google entre otras, así como con WhatsApp para crear lo que llamaron Elecciones.chat.

Este se trata de un espacio en el que un chatbot permite a los usuarios conversar sobre más de 25 temas relacionados con la política del país y las propuestas electorales de los próximos candidatos. De esta manera, con solo un comando de voz o un mensaje de texto, los votantes tienen acceso a toda la información que requieren para tomar sus decisiones.

Para inicios del 2019 en Irán utilizaron la IA (OrCam MyEye2.0) para ayudar a invidentes a votar sin acompañantes. Este uso no ha tenido directamente que ver con la información como el anterior. No obstante, sí muestra que los usos de la IA en un proceso como este son muchos más de los imaginados y que, en este momento solo estamos rasgando la superficie.

¿La IA y el ML pueden influenciar una elección?

Con todo lo que hemos visto, es más que claro que ambas tecnologías cuentan con el potencial para alterar los resultados de una elección. Ya que, gracias a los datos que se recaudan, pueden ser un punto de apoyo tanto para votantes como candidatos.

¿Y la ética?

Sin embargo, hay que tener claro que, así como esta se trata de una posibilidad llamativa y extremadamente positiva, también puede ser tergiversada. No sería la primera vez que se use la IA para realizar campañas de fake news o incluso deepfakes que vayan orientados a públicos influenciables con el fin de manipular deshonestamente su opinión.

En estos casos, es importante destacar que, además del potencial que puedan tener estos algoritmos por sí solos, lo que verdaderamente los hará funcionar como un beneficio y no como un perjuicio para la sociedad es el uso que les demos y la forma en la que nos manejemos con respecto a ellos.

El usar este tipo de estrategias también debería venir de la mano con un fuerte sentido de la ética. De modo que, todas las acciones realizadas con las mismas estés exentas de comportamientos deshonestos que, en efecto, alterarán las elecciones, pero de la forma incorrecta.