Un caucus es una asamblea que se realiza en algunas zonas pequeñas para elegir a un candidato, en la mayoría de los casos solo se trata de votaciones rápidas en las que los candidatos que no cuenten con un mínimo de 11 votos deberán salir del proceso ya que “no se consideran viables”, pero ¿qué pasaría cuando en este proceso de cinco minutos para definir se retrasa por 24 horas?

Esto ocurrió en el caucus que se realiza en Iowa para elegir a 41 de 1,991 delegados necesarios para ganar la nominación del partido demócrata que se enfrentará al actual presidente y candidato republicano Donald Trump, además de ser la primera parada de las elecciones presidenciales, Iowa está ante los ojos del mundo debido a que han generado un vuelco gracias al -no funcionamiento– correcto de una app, señalan los expertos.

Un día de elecciones sin resultados debido a una app

El uso de una aplicación móvil para realizar las elecciones de forma rápida en Iowa se volvió un dolor de cabeza para los ciudadanos, cuando la misma no arrojó los resultados como se esperaba, además de los problemas de acceso  que enfrentaron algunos de los electores.

De esta forma, los resultados de las primeras rondas electorales en Estados Unidos se tornaron vacíos, hasta un día después de elecciones, esto sumando a los problemas y confusión entre los votantes podrían llevarnos a pensar que no se debe confiar en la tecnología ciegamente.

Método manual vs. tecnología actual: ¿podemos confiar en esta última en temas electorales?

El inicio del proceso electoral de Estados Unidos se ha puesto cuesta arriba debido a una serie de inconvenientes técnicos, esto ha llevado a los involucrados y a los alrededores a cuestionarse si realmente la tecnología actual será capaz de resolver los problemas críticos que se presenten en el ecosistema actual.

Sin embargo, muchos factores podrían haber afectado el buen desempeño de esta aplicación móvil como el hecho de que no se sometió al periodo de testing (pruebas) sino hasta el momento en que se realizaron las elecciones.

Problemas para su implementación

Uno de los problemas presentados durante la ejecución de la aplicación ocurrió desde la instalación, ya que según los informes, se esperaba que los votantes descargaran un archivo a sus teléfonos Android, para habilitar la configuración e instalación de aplicaciones de fuentes no confiables y luego omitan las indicaciones que advierten que hacerlo podría causar una violación de seguridad.

Sin duda esto hizo que el proceso se volviera engorroso, en lugar de hacerlo fácil y rápido:

Los organizadores que dirigen los comités electorales no pudieron probar la aplicación móvil que usarían para informar los resultados hasta solo unas horas antes de que comenzara la votación.

Esto generó una ola de burlas y sarcamos en torno a la idea de innovación en Iowa: “Los demócratas se están metiendo en un desastre de caucus de su propia creación” con el sistema de recuento “más chapucero de la historia”, dijo Brad Pascale, jefe de campaña, en un comunicado el lunes por la noche.

De esta forma, la intensión de los funcionarios de Iowa de optimizar el proceso y querer mostrar datos más precisos como los votos individuales recibidos en la primera ronda o los obtenidos en la segunda en lugar del total de delegados, no funcionó esta vez.

No obstante, esto no quiere decir que la tecnología sea “mala” o poco eficiente a la hora de realizar procesos electorales, si bien existe un margen de error en todos los desarrollos tecnológicos la idea de estas herramientas siempre consiste en optimizar procesos y buscar soluciones.

Es muy probable que algunos conceptos en cuanto al proceso de votación, la correcta ejecución de las validaciones de seguridad o tal vez el poco tiempo para realizar los casos de prueba pertinentes hayan afectado el desempeño de la misma. Pero sin duda no se puede “satanizar” la tecnología por un error que ocurre uno en un millón.