La idea de poder manejar un arma puede sonar atractiva a más de uno, considerando que esta puede ser de gran utilidad durante asaltos y otras situaciones en las que la vida esté en riesgo a causa de terceros.

Sin embargo, aunque atractiva, esta posibilidad no necesariamente implique mayor seguridad. De hecho, una investigación publicada en la revista Preventive Medicine revela que los propietarios de armas no duermen mejor que los que no las poseen.

No hay diferencia en los trastornos de sueño

Los propietarios de armas suelen afirmar que poder contar con este instrumento los hace sentir más seguros y que duermen más fácilmente, pero los resultados obtenidos por Terrence Hill, investigador de la Universidad de Arizona dicen lo contrario.

Los investigadores utilizaron cuatro años de datos recopilados para la Encuesta Social General entre 2010 y 2018, y analizándolos no encontraron diferencias en lo referente a trastornos de sueño entre los propietarios y los no propietarios de armas.

Además, estos hallazgos van de la mano con los de otro estudio, que encontró que los propietarios de armas tampoco son más felices que aquellos que no la poseen, lo cual llama la atención tomando en cuenta que sentimientos como la seguridad y la calma están asociados con la felicidad.

También compararon la alteración del sueño entre los propietarios y no propietarios de armas que vivían en vecindarios peligrosos, y de nuevo no vieron ninguna diferencia entre ambos grupos. “Descubrimos que la posesión de armas no era un consuelo para vivir en un vecindario peligroso en términos del resultado del trastorno del sueño”, afirmó Hill.

Una idea aparentemente errada

El resultado es bastante curioso tomando en cuenta que esta idea está muy extendida entre grupos de interés, cultura popular e incluso el mercado de productos comerciales relacionados como fundas de pistolas de cabecera o almohadas especiales con compartimientos de armas que permiten a las personas dormir con sus armas cerca.

Las razones para portar armas son bastante diversas. Algunas las usan para mejorar en actividades como el tiro al blanco, por ejemplo, aunque muchos otros lo hacen por mantener su “seguridad” y la de los suyos, lo cual, de acuerdo a estas ideas, debería hacerlos sentir bienestar. Pero como sociólogo médico, Hill dijo que es su trabajo cuestionar ese tipo de afirmaciones a través de la investigación.

Y en efecto, la investigación pública ha demostrado efectos adversos a este objetivo. Se ha encontrado evidencia de que las armas están asociadas con miles de lesiones prevenibles y muertes prematuras, y los costos de atención médicas de esas lesiones y muertes pueden llegar a miles de millones.

Sin embargo, es un campo prácticamente inexplorado. El investigador espera que estos resultados sirvan de impulso para indagar en el tema a través de la conversación pública, a fin de conocer el verdadero papel que juegan las armas en la sociedad.

Referencia:

Gun ownership and sleep disturbance. https://linkinghub.elsevier.com/retrieve/pii/S0091743520300207