La adolescencia y la adultez emergente (entre 18 y 30 años) constituyen un período de desarrollo difícil, pero en las personas con diabetes de tipo 1 (T1D, por sus siglas en ingles), esta etapa se complica aún más por las exigencias cotidianas de la enfermedad.

La evidencia recopilada hasta ahora muestra que los individuos con T1D tienen mayores riesgos de desarrollar trastornos psiquiátricos en general, pero no se ha evaluado este riesgo en el periodo que abarca desde la adolescencia hasta la adultez emergente.

Riesgo sustancialmente mayor

La diabetes de tipo 1 es una enfermedad autoinmune que requiere un manejo diario muy exigente. Las personas que padecen esta enfermedad necesitan analizar sus niveles de azúcar en la sangre y suministrarse insulina con una inyección al menos cuatro veces al día.

La adultez emergente es una etapa en la que los jóvenes toman decisiones futuras que serán cruciales en su vida, como la elección de una carrera y la conformación de una familia.

También tienen que contar los carbohidratos en cada alimento que comen y luego decidir cuánta insulina necesitan. En estas personas, un control subóptimo del azúcar en la sangre puede provocar graves complicaciones como enfermedades oculares y renales, o incluso la muerte.

En un reciente estudio, investigadores de la Universidad McGill y del Instituto Nacional de Salud Pública encontraron que en la provincia de Quebec, Canadá, los riesgos de trastornos psiquiátricos e intentos de suicidio son sustancialmente mayores en los jóvenes de 15 a 25 años de edad con diabetes de tipo 1.

Utilizando datos del Sistema Integrado de Vigilancia de Enfermedades Crónicas de Quebec, el equipo de investigación examinó el riesgo de trastornos psiquiátricos en adolescentes y adultos emergentes con diabetes de tipo 1, e hizo una comparación con la población de la misma edad sin la enfermedad.

La cohorte incluyó a adolescentes y adultos jóvenes que vivían en Quebec: 3.544 con diabetes y 1.388.397 sin diabetes.

Etapa vulnerable

El análisis de esta información reveló que los individuos con diabetes con edades entre 15 y 25 años, tienen 3 veces más probabilidades de intentar suicidarse en comparación con los que no tienen diabetes, y cerca de 1,5 veces más probabilidades de sufrir un trastorno del estado de ánimo como depresión y trastornos de ansiedad.

La diabetes de tipo 1 es una enfermedad autoinmune que requiere un manejo diario muy exigente.

Durante la adultez emergente las personas desarrollan su autonomía, haciendo esfuerzos importantes para lidiar con múltiples responsabilidades sociales, educativas y ocupacionales que compiten entre sí, y tomando decisiones futuras en la vida como la elección de una carrera y la conformación de una familia.

Los investigadores señalan que tener diabetes añade una desafiante capa de complejidad a esta etapa de la vida, ya que además de tener que lidiar con prioridades que compiten entre sí, como ir a la universidad, invertir en su vida social, trabajar y encontrar una pareja, estas personas tienen que controlar su enfermedad.

Estos resultados, expresan los autores, destacan la importancia de identificar los trastornos psiquiátricos entre los adolescentes y adultos jóvenes con diabetes tipo 1 y de aumentar el acceso a los servicios de salud mental durante este vulnerable período de transición.

Referencia: Risk of Psychiatric Disorders and Suicide Attempts in Emerging Adults With Diabetes. Diabetes Care, 2020. https://doi.org/10.2337/dc19-1487