Pintar con los pies se trata de todo un arte que llevan a cabo algunos artistas que, a pesar de haber nacido con discapacidades o sin sus extremidades superiores. Ellos han sido capaces de desarrollar habilidades únicas al convertir a sus pies en sus segundas manos, por así decirlo.

Con ello, han probado una vez más que tanto el cuerpo humano como el cerebro son capaces de adaptarse a nuevas situaciones. De esta forma, el organismo muestra tener capacidades evolutivas y de supervivencia que podría ser de gran ayuda aprender a manejar.

No obstante, aunque ello se ha comprobado a simple vista, ahora es momento de ver las explicaciones científicas detrás de estas capacidades. Por ello, este nuevo estudio ha sido enfocado en artistas que pintan con los pies y un pequeño grupo de los mismos ha sido solicitado para que colabore con el estudio.

Los sujetos de estudio

Entre algunos de los artistas que han participado en esta investigación han estado nombres como Tom Yendell y Peter Longstaff que se destacan por: la pintura de flores, el primero, y la pintura de paisajes, el segundo. Ambos son miembros de la sociedad Mouth and Foot Painting Artists (MFPA) y han logrado destacarse en su ámbito por sus detalladas habilidades.

https://thumbs-prod.si-cdn.com/-YnCHOZjtX1ZLZJsFaublusmWBM=/800x600/filters:no_upscale():focal(1663x1445:1664x1446)/https://public-media.si-cdn.com/filer/2a/31/2a31a272-6419-43af-b034-c53f1ca8c20e/peterlongstaff.jpg
Peter Longstaff.

Estos han accedido a ir a las instalaciones de la investigación y ser observados utilizando con sus pies variados elementos diseñados para el uso de las manos. Ya que, no solo son los pinceles las herramientas que estos hombres han aprendido a manejar. De hecho, también demostraron ser capaces de manipular artefactos que fueron desde los cepillos de dientes a las jeringas médicas.

Asimismo, luego los cerebros de ambos fueron estudiados a medida que se estimulaban individualmente a través de toques cada uno de los dedos de los artistas. Con el escáner fMRI (functional magnetic resonance imaging) fueron capaces de identificar las áreas del cerebro que correspondían a los movimientos de cada dedo.

Se crearon nuevos mapas mentales

A medida que realizaron la investigación, fue posible notar que el cerebro de ambos artistas se iluminaba en áreas distintas cada vez que alguno de sus dedos era estimulado. Lo que probó que, cada uno de estos contaba con un espacio definido en el cerebro dedicado a su movimiento exclusivo.

Lo que hace de esto sorprendente es el hecho de que, en el grupo control analizado, este “mapa sensorial de movimientos” no apareció por ningún lado. Ello implica que, en el par de artistas, este mapa se desarrolló por completo a base de su constante uso de sus pies.

En otras circunstancias ha sido posible ver que, el pulir una habilidad hace que determinadas áreas del cerebro se desarrollen más. Sin embargo, para los científicos, es la primera vez que encuentran un sector de procesamiento en el cerebro generado desde cero.

Las posibilidades para el futuro

https://cdn.shopify.com/s/files/1/1614/0031/products/il_fullxfull.1021903271_338e_1024x1024.jpg?v=1479872964

Con este descubrimiento, queda comprobado que la mente es capaz de modificar las habilidades del cuerpo. Y que, además, el cuerpo, al practicar constantemente una tarea, también es capaz de modificar la disposición y funcionamiento de nuestra mente.

Además, el descubrir que el cerebro es capaz de dedicar áreas individuales al movimiento de las extremidades –áreas que no necesariamente estaban en el momento de nuestro nacimiento- también puede llegar a ser un gran cambio en el sector de las prótesis.

https://static01.nyt.com/images/2017/12/15/nyregion/00ncf-riveros1a/merlin_130997825_e31aeb92-0056-46bf-9066-d1c015d90641-videoSixteenByNine3000.jpgYa que, a través de las BCIs (brain-computer interfaces) se podrán crear sistemas que conecten dichas prótesis con las señales enviadas por el cerebro, de modo que una persona pueda controlarlas como si se tratara de su propia extremidad. Para ello falta mucho, pero al menos esto se trata de un primer paso.

¿Un milagro de la niñez?

Un punto importante en todo esto es que, tanto Yendell como Longstaff comenzaron a practicar estas habilidades desde muy jóvenes. Y, además, se sabe que el cerebro durante la niñez es capaz de aprender nuevas habilidades y modificarse de forma mucho más eficiente que uno adulto ya desarrollado.

Por lo que, esta posibilidad puede estar presente solo si se trabaja desde muy temprana edad. Aunque para asegurarlo debe ser comprobado con nuevas investigaciones. Por los momentos, sabemos que es posible, ahora, es necesario conocer las condiciones que lo permiten.